El gran Manuel Bartual anuncia en su blog la próxima salida del Manglar 11, la revista que dirige y que edita Ricardo Esteban, de Dibbuks. Este número del Manglar es un poco más especial que los anteriores para mí, ya que la portada (véase la cabecera de este post) está dedicada al Vecino y la ha dibujado Pepo Pérez. En el interior aparecen las dos series que vengo realizando para esta revista desde hace meses, "Las vidas de Vasari", con Javier Olivares, y las historias cortas vecinales, con Pepo. Además, a Manuel le pareció buena idea que la entrevista central del número me la hicieran a mí, tarea que recayó sobre ese MITO de nuestros tebeos que es Juanvi Chuliá. Por si esto no fuera suficiente, para rematar también he escrito tres reseñas de cómics, de modo que, como decía, es un número al que me siento muy unido. Supongo que no es casualidad que sea el 11, ya que, como comenté hace semanas, mi número favorito es el 2, y 1+1 es 2.miércoles, 11 de noviembre de 2009
EL MANGLAR 11
El gran Manuel Bartual anuncia en su blog la próxima salida del Manglar 11, la revista que dirige y que edita Ricardo Esteban, de Dibbuks. Este número del Manglar es un poco más especial que los anteriores para mí, ya que la portada (véase la cabecera de este post) está dedicada al Vecino y la ha dibujado Pepo Pérez. En el interior aparecen las dos series que vengo realizando para esta revista desde hace meses, "Las vidas de Vasari", con Javier Olivares, y las historias cortas vecinales, con Pepo. Además, a Manuel le pareció buena idea que la entrevista central del número me la hicieran a mí, tarea que recayó sobre ese MITO de nuestros tebeos que es Juanvi Chuliá. Por si esto no fuera suficiente, para rematar también he escrito tres reseñas de cómics, de modo que, como decía, es un número al que me siento muy unido. Supongo que no es casualidad que sea el 11, ya que, como comenté hace semanas, mi número favorito es el 2, y 1+1 es 2.martes, 10 de noviembre de 2009
EL SABOR





Aunque parezca mentira, no todas las historietas que hemos hecho juntos Pepo Pérez y yo son del Vecino. La que aparece en este post no tiene nada que ver con la saga de Javier, Lola, José Ramón y Rosa, y apareció publicada originalmente en NSLM 13 (mayo de 2006).
lunes, 9 de noviembre de 2009
EL VECINO DE LOS MUERTOS
No todas las historias cortas del Vecino que hemos hecho Pepo Pérez y yo se han publicado en El Manglar. La que recupero en este post apareció en NSLM nº 15 (abril de 2007), a la sazón el último de la revista.F

Sí, amigos, por fin, El Vecino ya está en facebook. La iniciativa ha sido de José Antonio Serrano, y la página la lleva Pepo Pérez en persona. ¡A hacerse fans!
SE DICE DE JEKYLL Y HYDE
CHRISTOPHE BLAIN: "LA HISTORIA TIENE SU PROPIO MISTERIO"

HEREDERO DE LA GRAN TRADICIÓN DEL CÓMIC DE AVENTURAS FRANCÓFONO, CHRISTOPHE BLAIN HA ENCONTRADO LA FORMA DE ESCRIBIR CON EL DIBUJO.
El relevo generacional ha puesto en cabeza de la industria del cómic más potente de Europa, la francesa, a un grupo de dibujantes treintañeros agrupados bajo el poco original nombre de “nouvelle bd”. Formados en la independencia, los Joann Sfar, Blutch, David B. o Lewis Trondheim han demostrado ser capaces de madurar como autores con tirón comercial que no renuncian a una personalidad propia. En el pelotón de cabeza se encuentra Christophe Blain (1970). Sin duda uno de los más brillantes dibujantes de cómics del mundo ahora mismo, Blain se ha revelado además en los últimos tiempos como un guionista fascinante e inaprensible, que siempre se escapa por el último recoveco ante los ojos mismos del lector. Sus dos últimas obras publicadas en nuestro país le muestran en su faceta de autor completo, con Jacques (Norma Editorial, publicado originalmente en 2005), el tomo 5 de su extraordinaria serie Isaac el Pirata, y como dibujante al servicio de los guiones de Sfar, en la primera entrega de Sócrates el semi-perro, titulada Heracles (Sinsentido, publicado originalmente en 2002).
Al inicio de Jacques, mientras Isaac el pintor pinta un cuadro que no va a vender a nadie, le preguntan: “¿Y por qué lo pintas?” “Para ver si todavía soy pintor”. ¿Te identificas con Isaac?
En mis historias pongo muchas cosas tomadas de mis experiencias, o que he estado observando, pero nunca son autobiográficas. Reparto mis experiencias entre distintos personajes, y a veces soy completamente un personaje y luego me distancio de él. Con eso consigo dar a los personajes personalidades complejas y sorprendentes, estando en todas partes, pero a la vez en ninguna y mezclando personalidades que he estado observando y que no se me parecen para nada. Cuando Isaac dice eso, estoy más bien pensando en la práctica del dibujo que en el cómic. No es exactamente lo mismo. No es el mismo proceso. En Isaac no me refiero tanto a mi oficio como historietista, porque Isaac realmente no escribe, es un observador. Es lo que se le pide.
¿Te consideras vocacionalmente más historietista o dibujante?
Las dos cosas. Al principio era más dibujante, pero ahora como trabajo sólo en mis propias historias tiendo a cada vez más a ser historietista.
En tus historias resulta imposible distinguir el guión del dibujo. Da la impresión de que están escritas con el dibujo.
Es verdad.
¿Partes de un guión escrito?
No. Parto de un storyboard, y tengo alguna situación, entonces empiezo a escribir a partir de ahí e introduzco algunas modificaciones. Aunque el dibujo sea un croquis muy básico, se podría entender toda la historia sólo con el storyboard.
¿Necesitas que la historia te sorprenda?
Sí. Siempre tengo la sensación de que la historia se escribe sola, de que tiene su propio misterio. Si tengo la sensación de que sé exactamente lo que quiero decir, de que quiero controlarlo, es posible que escriba situaciones que sólo sean tópicos y que el lector no se quede sorprendido, y el lector verá desde mucho antes a dónde quiero ir.
Jacques es quizás el mejor álbum de la serie porque es el más orgánico, y nunca tienes la sensación de saber exactamente lo que está pasando.
Estoy muy contento de que me digas eso. Intento guardar lo más posible eso y no tener una idea definitiva de lo que quiero contar antes de escribir la historia, o incluso mientras la estoy escribiendo. Aunque a veces me pasa. Tengo un sentimiento de globalidad y sé a dónde tengo que ir y me he dado cuenta de que eso me bloquea. Es malo cuando escribo demasiado con ideas. Tengo que escribir con la vida de los personajes y que sean ellos los que guíen la historia, y que no transmitan un mensaje, una moraleja o las ganas de llegar a un punto concreto.
Ahora tienes parado Isaac el pirata. ¿Has llegado a un punto en que necesitas descansar para saber qué hacer con esa serie?
Quería probar con otras series, más construidas sobre la sensación de universo y la emoción de los personajes, más graciosas. Es por ello que he creado un nuevo personaje que se llama Gus, que es más ligero, más fluido que Isaac. Puedo caricaturizar el western y eso me permite ser exagerado, sin límites, porque el western es de por sí exagerado. Me parecía que a Isaac le faltaba diversión, comedia. Quería usar cosas totalmente exageradas para que cuando contaba otras cosas más sutiles hubiera contrastes más fuertes. Ahora lo digo así, pero cuando lo estaba haciendo era muy intuitivo, y lo sigue siendo, y no lo he analizado antes.
Pero sí eres consciente de rescatar elementos típicos del cómic frente a elementos más típicos del cine.
En el ritmo que intento imponer a los personajes y al lector. Los códigos del western se han vuelto clichés que conoce todo el mundo, y eso me permite usar todavía más rupturas, y donde más puedo usarlo es en los elementos cómicos, porque juega mucho con la complicidad del lector, una especie de complicidad literaria para expresar lo cómico. También puedes expresar emociones, pero nunca tendrás la fuerza del cine para expresar sensaciones más abruptas. El cine tiene la posibilidad de sacar emociones del espectador que son más inmediatas, más sensuales. El cómic juega más con la complicidad intelectual con el lector. El lector tiene que jugar con los códigos del dibujante y el autor. Es menos abrupto.
Pero a ti sí te interesa mucho lo emocional “brutal” en el cómic.
Sí, pero no puedo traducir de una manera tan fuerte la emoción de los personajes.
Sobre la nouvelle bd se ha lanzado la crítica de que le falta profundidad, sobre todo desde Estados Unidos y en comparación con sus historietistas de vanguardia.
Yo hago lo que quiero hacer. Hago lo que puedo con los medios que tengo y los límites que tengo y no tengo que compararme con otros autores. De hecho, leo muy poco a los otros y lo que me interesa de los autores es estar fascinado por ellos, y ya está, no me importan las corrientes ni las épocas de las que forman parte ni de qué país.
Creo que parte de la crítica proviene de la reutilización de los géneros clásicos. ¿Plantea problemas especiales lo contemporáneo?
Tenía la necesidad de generar aventuras porque tenía ganas de contarlo. Ahora empiezo a tener la necesidad de hacer otras cosas y de tener otras cosas que contar. Tengo ganas de contar historias contemporáneas y estoy apuntando y escribiendo cosas contemporáneas.
El western ya lo habías tratado con David B. en Las aventuras de Hiram Lowatt y Plácido (Planeta-DeAgostini). También has colaborado con Lewis Trondheim y Joann Sfar en La mazmorra y ahora, con este último en Sócrates el semi-perro.
Son amigos con los que trabajo en talleres con los que hay una gran complicidad, y trabajo muy fácilmente sin necesidad de intermediarios ni diplomacia. Siempre es un trabajo que desde el punto de vista de la comunicación con ellos resulta muy fácil. Me fío de ellos, me fío de sus historias, nos gusta mucho reírnos juntos. Me daban sus storyboards, son dibujantes extraordinarios. Siempre les he pedido que pongan los menos elementos posibles. Sólo tenía que preocuparme de la puesta escena y ellos también se han fiado mucho de mí.
Viendo lo que has hecho luego, los álbumes con hiciste con David están muy en sintonía con tu trabajo, sin embargo Heracles parece mucho más de Sfar.
Sí, Lewis y Joann cuando me escribían las partes de acción, al cabo de un tiempo ya no se esforzaban por hacerme un storyboard porque sabían que la acción y el ritmo era mi universo. De modo que no hacían grandes invenciones ni esfuerzos porque sabían que era yo quien me iba a ocupar de esta parte. Yo les decía “Podíais esforzaros un poco”, y ellos me decían “Oh, sabemos que es tu especialidad, es mucho más divertido y así no te masticamos el trabajo”. Lewis y Joann no fundan el interés de sus historias sobre la acción, y yo sin embargo sí, para mí la acción es el máximo interés.
¿Nunca te has planteado escribir para otro?
No.
¿Cómo se pueden hacer más de quince álbumes en diez años?
No es tanto. ¿Cuántos ha hecho Joann, cuántos ha hecho Lewis? Joann a lo mejor ha hecho cien en diez años.
En España tenemos ahora la sensación de que hay un momento de euforia, que hay un momento de cambio en el cómic hacia un mayor reconocimiento. ¿Esto también se ve desde Francia?
Sí. Nos aprovechamos de esta situación, y esperamos que dure. En Francia hay un montón de títulos cada año, demasiados, y he tenido la sensación de que todo va a desmoronarse en algún momento. No sé cómo va a evolucionar, pero lo cierto es que cada vez hay más posibilidades de hacer cosas distintas. Es por eso por lo que a mí me apetece trabajar mucho, para aprovechar la situación lo más posible.
domingo, 8 de noviembre de 2009
viernes, 6 de noviembre de 2009
miércoles, 4 de noviembre de 2009
¡MANDORLA!
Atención porque a algunos de los personajes que asoman por estas páginas los volveremos a ver en El Vecino 3 (Astiberri), como a la Legión Invisible. Y muchos tendrán importancia fundamental en El Vecino 4. Al principio no estaban previstos, pero al final les hemos ido cogiendo cariño y volvemos una y otra vez a ellos. Esto es lo que pasa cuando te pones a hacer historias, que sabes por dónde empiezan pero no sabes por dónde acaban.
LOS MEJORES CÓMICS DEL 2009 (AMERICANOS)



martes, 3 de noviembre de 2009
HERMANOS DE TINTA

Jaime y Gilbert Hernandez son dos de los pilares más importantes del cómic alternativo americano. En los últimos meses han coincidido en nuestras librerías varias de sus nuevas obras.
En su crítica de La educación de Hopey Glass, publicada en el prestigioso The Comics Journal, Tim O’Neil se lamentaba de que ya no queda nada que decir de Jaime Hernandez: “Su solidez es su propio peor enemigo”. El reseñista parecía incapaz de hacer otra cosa que dejar testimonio de una trayectoria intachable que a lo largo de 25 años de creatividad ininterrumpida no ha tenido altibajos apreciables. Hablando en plata: se quejaba de vicio. Si Jaime ha tenido una trayectoria muy estable, ha estado estabilizada en la excelencia. Una excelencia tan portentosa que, a pesar de que cada vez que abrimos uno de sus tebeos sabemos exactamente lo que nos vamos a encontrar, siempre nos sorprende como si fuera la primera vez. La educación de Hopey Glass (La Cúpula) es fácilmente uno de los tres mejores cómics aparecidos en 2008 en nuestro país.
Tebeos y cohetes
La saga de los Hernandez es fundamental para entender el cómic americano moderno. Jaime (1959) y Gilbert (1957), junto a su menos pródigo y talentoso hermano mayor Mario (1953), empezaron a publicar sus historietas en la cabecera Love & Rockets, que desde 1982 editaría Fantagraphics, el sello editorial más importante del cómic alternativo americano (y editor de The Comics Journal, por cierto). Love & Rockets probablemente fuera, junto a las revistas Raw, de Art Spiegelman, y Weirdo, de Robert Crumb, el hecho más decisivo para la aparición de una nueva vía creativa en el cómic americano, una vía que recogía las cenizas del underground y las mezclaba con naturalidad con el tebeo comercial de los años 60. Jaime y Gilbert (o Beto, como también firma) aspiraban a hacer historietas de autor como las de Crumb, cuyo Zap Comix ya les había marcado en 1968. Pero sus influencias también recogían desacomplejadamente las lecturas infantiles de tebeos como Daniel el Travieso o Archie, y de los grandes de la Marvel original, Jack Kirby y Steve Ditko. Los Hernandez fueron la primera generación que reconciliaba la tradición marginal con la comercial. Love & Rockets causó un asombro inmediato, y en su estela Daniel Clowes, Peter Bagge y otros empezaron a reclamar un territorio inexplorado que hoy está siendo refundado como los Estados Unidos de la Novela Gráfica.
Locas de amor
Inevitablemente, la carrera de Jaime y la de Beto serían leídas en paralelo desde su inicio. A pesar de las profundas diferencias que hay entre la producción de uno y otro hermano, algunos aspectos comunes saltaban a la vista. Al mismo tiempo que acudían a la gran reserva común de la cultura popular americana (no sólo los cómics, sino también el rock y muy especialmente el punk), también dejaban patente en cada viñeta sus raíces hispanas. Nacidos en Oxnard, California, los Hernandez eran estadounidenses de primera generación. Su padre había llegado desde Chihuahua buscando trabajo, y su madre era texana, pero su familia se remontaba a los tiempos en que Texas pertenecía a México. Hasta aquel momento, las cuestiones identitarias habían tenido una presencia casi nula en el cómic americano, y nunca había habido un tebeo protagonizado por personajes hispanos que triunfara entre un público lector mayoritariamente blanco anglosajón. Para colmo, los protagonistas de las historias de los Hernandez eran mujeres, algo también inaudito, especialmente si no hablamos de mujeres objeto. Las mujeres de Jaime y de Beto eran mujeres de verdad.
Pero más allá de esas semejanzas superficiales, cada uno de Los Bros ha sabido construirse su propio universo narrativo y gráfico y contar historias muy distintas con sus propias reglas. Jaime ha desarrollado una especie de novela-río fragmentaria alrededor de Maggie Chascarrillo y Hopey (Esperanza) Glass, dos encantadoras punkettes de principios de los 80, amantes ocasionales, a las que los años cargan del peso de los desengaños y, en el caso de Maggie, de los kilos que gana con un realismo conmovedor. La primera mitad de La educación de Hopey Glass está dedicada a la vida de Hopey después de Maggie, mientras que en la otra mitad vemos cómo intenta sobrevivir a la misma pérdida Ray Dominguez, otro de los personajes que puebla el universo de Locas (nombre general con el que es conocida la serie). La técnica narrativa de Jaime, elíptica y alusiva, más basada en la ausencia que en la presencia, en la consecuencia que en la acción, permite que cualquier recién llegado pueda acceder de inmediato a esta saga con más de 20 años de historia.
Más allá de la frontera
Mientras que Jaime recreaba Oxnard en el imaginario barrio de Hoppers, Beto se labró una reputación con las historias de Palomar, un pueblo sin teléfono al sur de la frontera. El culebrón fantástico, que saltaba adelante y atrás en el tiempo para revelarnos los secretos de los habitantes de la aldea, suscitó de inmediato comparaciones entre Palomar y el Macondo de Gabriel García Márquez. La figura central de las historias de Beto era una matriarca, Luba, bañadora de hombres caracterizada por sus fellinianos pechos y el fálico martillo que siempre lleva en ristre. Una frase advierte al lector al inicio del primer volumen de Palomar, que acaba de ser reeditado por La Cúpula: “Donde los hombres son hombres y las mujeres necesitan sentido del humor”.
Love & Rockets terminó en 1996, al llegar a su número 50. Los Hernandez refundaron su revista entre 2000 y 2007, y a finales de 2008 acaban de publicar el primer número del tercer volumen. En él, Jaime visita regiones periféricas de su universo, y mezcla tópicos con sentimientos en una historia de superheroínas vinculada tangencialmente con sus Locas. Mucho más arriesgado se ha mostrado siempre Beto, como bien demuestran sus últimos trabajos. Una oportunidad en el infierno (La Cúpula), es una novela gráfica cuya relación con el mundo de Palomar se establece en el plano del metalenguaje: representa la primera película donde actuó Fritz, hermanastra de Luba. Es una ficción dentro de una ficción. El último título de Beto aparecido en Estados Unidos, Speak of the Devil, es la segunda de las películas de Fritz. Ambas obras parecen contagiadas del espíritu grindhouse que llevó a Quentin Tarantino y Robert Rodríguez a filmar su recreación del cine de serie B de los 60. Beto se confiesa también fascinado por las películas de exploitation, que en su exceso de sexo y violencia gratuitos llegan casi a la abstracción. Pero Beto, como autor que es, se siente obligado a transformar los códigos de la subcultura en alegorías de resonancias inagotables. Ese es el sino de los hermanos Hernandez, refundir la cultura de masas en una obra personal. O lo que es lo mismo: hacer tebeos que son gran arte, gran literatura.
[Publicado en ABCD nº 889, 14 de febrero de 2009]
LOS BROS ADVENTURE NUMBER 3
25 horas de avión dan para mucho, sobre todo si no te duermes. A cambio, puedes optar por el placer de leer a 10.000 metros de altura, que es algo que uno no hace todos los días. Como quería asegurarme de tener buena compañía entre las nubes, metí en el equipaje de mano el nº 2 de Love and Rockets: New Stories, el volumen 3 de la cabecera de los hermanos Hernandez.UNDERGROUND Y ALTERNATIVO
Acabo de recibir una copia de Del tebeo al manga. Una historia de los cómics 6. Del comix underground al alternativo (Panini), por cortesía del editor de la colección, Toni Guiral, un tío genial, cuyo nombre tanto juego ha dado en los comentarios del post anterior sobre leyendas argentinas. Si sacar adelante este proyecto ya es un esfuerzo heroico digno de grandes ovaciones y hasta de hacer la ola a su responsable (aunque no sé si está teniendo el eco que merece en el comics mundill), este tomo en concreto es para mí muy especial. Primero, porque Toni me ha permitido participar en él en mayor medida que en ocasiones anteriores, y segundo, porque entronca directamente con mi libro de La novela gráfica, con el que, es obvio decirlo, tiene muchos puntos en común. En este volumen, además de con un informe previo (del que Toni ha extractado algunos fragmentos en la introducción), he participado con cinco textos: Raw, Weirdo y Love and Rockets: nace lo alternativo; American Splendor: ficciones cotidianas; Eightball: el mundo de Daniel Clowes; Acme Novelty Library: el anti-comic book de Chris Ware y una biografía de Chris Ware. Otros colaboradores que participan en el tomo bajo la dirección de Guiral son Marc Bernabé, Norman Fernández, Pepe Gálvez, Alberto García Marcos, Juan Carlos Gómez, Breixo Harguindey, Rubén Herrero de Castro, Eduardo Martínez-Pinna, Alfons Moliné, Antonio José Navarro, Juanjo Sarto, Luis Vigil y Yexus. lunes, 2 de noviembre de 2009
LEYENDAS ARGENTINAS




domingo, 1 de noviembre de 2009
LA PRIMERA
La primera viñeta de la nueva historieta corta del Vecino que Pepo Pérez y yo estamos haciendo para El Manglar nº 11.
VIÑETAS DE ALLÁ
Los templos del cómic son, por supuesto, las librerías especializadas, y en Buenos Aires tuve ocasión de conocer unas cuantas (gracias sobre todo a la amabilidad de Manuel Barrero, que me suministró una lista de direcciones escogidas). Si Buenos Aires en general me recordaba en muchas ocasiones al Madrid de hace treinta años, las librerías especializadas me recordaron a las librerías madrileñas de hace diez o quince años. Tiendas por lo general pequeñitas y abigarradas, cubiertas de papel de arriba abajo, y llenas también de muñequitos articulados y figuritas de coleccionista. El público era mayormente muy especializado, porque eran comercios muy especializados. No es que ese modelo de librería de cómic no perviva en España, que pervive, pero en cierta manera también se ha ido abriendo un poquito a otro tipo de público y otro ambiente más "generalista", por así llamarlo. Los cómics a la venta no eran muy distintos de los que tenemos aquí. La mayoría, de hecho, eran exactamente los mismos. Ediciones españolas de cómics americanos, de manga (mucho manga, por supuesto) y también algunos títulos incluso de editoriales como Astiberri, aunque de forma dispersa. Con lo bajo que está el cambio del peso, la importación de novelas gráficas españolas es un lujo excesivo para el lector argentino medio.
LA PALABRA Y EL DIBUJO
[Texto publicado en ABCD nº 921, 31 de octubre de 2009].























