lunes, 2 de noviembre de 2009

LEYENDAS ARGENTINAS

Para completar el tema argentino, quiero mencionar dos nombres clásicos de la historieta de allá. Si el presente y el futuro son dibujantes como Lucas Varela, el pasado glorioso son nombres como Divito y Lino Palacio. El diario Clarín sacó un par de colecciones de historieta en años recientes y uno de sus tomos estaba dedicado a estos dos historietistas que vivieron su momento de esplendor hacia mediados del siglo XX. La colección es modesta en calidades materiales (papel y reproducción), pero generosa en número de páginas y bien arropada por textos de expertos, lo que la convierte en una ganga.

Divito y Lino Palacio fueron dos de los reyes del humor argentino hacia los años 40-50. Trabajaban en prensa y en revistas cómicas, para niños y para adultos. Crearon innumerables personajes que jugaban con los estereotipos y con la crítica de costumbres. Algunos de los que aparecen recogidos en este volumen son el tigre amable "Óscar, dientes de leche", el orondo "Bómbolo" o el increíble "El otro yo del Dr. Merengue", protagonizado por un señor muy severo y su desaforado alterego invisible, que responde iracundo a todo aquello que el yo consciente reprime. Todos estos personajes eran de Divito (1914-1969), que se hizo famoso especialmente por sus chicas elegantes y modernas de cintura de avispa. Como dice Diego Accorsi (de quien tomo todos los datos que menciono en este texto) en la nota sobre los autores que acompaña al volumen, "Rico Tipo [la revista creada por Divito en 1944] llegó a vender 350.000 ejemplares semanales y ser una chica como las de Divito era el sueño de las argentinas de la década del 50".

Si Divito es bueno, Lino Palacio (1902-1984) me ha conquistado por su ingenio sorprendente. Sus personajes también practican el tipismo, desde la criada pueblerina hasta la ama de casa viril, pasando por el empresario añiñado, pero el despliegue de inteligencia que hace el historietista en cada una de sus tiras es de primerísimo nivel. Tanto Divito como Lino Palacio muestran un talento gráfico y humorístico tan enorme (pertenecen a esa época dorada del humor gráfico en prensa en la que los estándares de calidad eran muy altos) que aún leídos con la distancia de tantas décadas añadida a la lejanía cultural, todavía siguen siendo divertidísimos. Ambos, curiosamente, tuvieron un final violento. Divito, que es descrito como "un playboy", murió con 55 años "al sufrir su quinto accidente automovilístico" (Accorsi). Palacio, por su parte, vivió hasta los 82, pero su final llegó cuando "Lino y su señora Cecilia Pardo de Tavera fueron asesinados, en un aparente intento de robo, por la ex pareja de su nieto y dos cómplices" (Accorsi de nuevo).

No he podido resistirme a ofrecer una pequeña muestra del talento de estas dos leyendas argentinas. Empezaré con Divito y una tira de su apacible Bómbolo:

"El otro yo del Dr. Merengue", muy excitado por la llegada de la Navidad, a pesar de la aparente sobriedad del protagonista.


Las famosas "Chicas":

Pasando ya a Lino Palacio, empezamos con tres páginas mudas genéricas:




Ramona, criada basta de enorme éxito en su día:
Doña Tremebunda: el nombre lo dice todo.


Tal vez la creación más deliciosa de Palacio (al menos de las que aparecen en este tomo) sea "Don Fulgencio", un empresario de aspecto serio con corazón de niño, que abandona una reunión de la junta directiva para irse a jugar con sus amiguitos y tira bombas de agua a otros críos en la playa. En las tiras de Don Fulgencio hay humor visual y humor verbal. Del primero sirve de ejemplo esta serie de tiras donde se emplea cualquier recurso para impedir que veamos la cara de Arturo, el mayordomo:
El humor verbal es aún más refinado. Alucinantes son las conversaciones que durante varias tiras seguidas mantiene Don Fulgencio con su amigo Rodolfo, que sólo es capaz de utilizar una vocal:

Palacio no debía de haber quedado suficientemente agotado con semejante exhibición vocal (que se prolonga durante muchas más tiras), porque después de la visita de Rodolfo, Don Fulgencio recibe la visita de Radragaz, cuya peculiaridad no cuesta mucho adivinar:

Según explica Pablo de Santis en el prólogo, otros amigos de Don Fulgencio fueron Fernéndez, Pitín y Ursulu. De locos, vaya.

Grandes humoristas, grandes historietistas. Si veis este tomo a la venta en alguna librería española (sé que hasta aquí han llegado), no lo dejéis escapar.

Actualización: Álvaro Pons menciona en los comentarios el personaje Fulmine, de Divito, y he añadido al post dos historietas suyas procedentes de este mismo volumen de la colección Clarín. Fulmine es el estereotipo del cenizo, pero su aspecto nos recuerda a alguien...


17 comentarios:

elpablo dijo...

sensasionales las "chicas"!

Santiago García dijo...

¡Bárbaras! De ésas, se hartó a dibujar.

Manel dijo...

Creo que "Tio Vivo", la revista de los disidentes de Bruguera (que luego la editorial recuperó para si) venía a ser una traslación tal cual de "Rico Tipo", título incluido. De hecho, el chiste semanal que hacía Peñarroya en la página 3 no es, salvando las distancias, tan distinto de este de Divito que muestras ahí. Ya molaría un libro al estilo de los de Guiral recuperando este material...

Manel dijo...

Oooops, sin haberlo deseado me ha salido un pareado...

Santiago García dijo...

Manel, ¿quieres decir que "Tío Vivo" lo hicieron tomando como modelo expreso "Rico Tipo"? ¿O sólo que es una coincidencia? El género de chistes de "Chicas" a lo Divito, por ejemplo, tiene una difusión internacional increíble en los años 50-60. Me gustaría saber quién lo inventa y cuándo.

Santiago García dijo...

"Oooops, sin haberlo deseado me ha salido un pareado..."

Si lo dices por lo de Guiral, te ha salido tal cual.

Manel dijo...

Yo juraría muy mucho que lo he leído en alguna parte. Hombre, como modelo así expreso estaba "Can Can", que es posterior, pero creo que ya "Tio Vivo" se inspiraba mucho en ella, empezando por el título. No sé si un "Rico tipo" equivale a lo que aquí sería un "tio vivo", pero... A lo mejor me equivoco, ¿eh? Cabe, cabe contemplar esta posibilidad...

Esto, saberlo, lo que se dice saberlo, lo sabría Toni Guiral. De hecho, pudiera ser muy bien que lo haya leído en algún texto que lleve su firma. Lo cual tampoco sería inusual.

Santiago García dijo...

No, no sería inusual. De hecho, que se lo hubieras leído a Guiral sería lo habitual.

Bernardo Vergara dijo...

Entre tanto pareado, yo me siento obnubilado.

¿Esto de Don Fulgencio no se ha publicado en algún tebeo español? Me suena muchísimo.

Santiago García dijo...

El libro de Guiral la verdad es que es fenomenal. En "Cuando los cómics se llamaban tebeos" indica en efecto que Tío Vivo se basó en El DDT que a su vez imitaba a Rico Tipo. Y añade que "parece ser que el significado en Argentina de Rico Tipo sería el mismo que en España tendría Tío Vivo (en el sentido de individuo picaresco). Información sacada del libro de Juan Antonio Ramírez La historieta cómica de postguerra".
Bernardo: no tengo ni idea de lo de Don Fulgencio, así que guardo silencio.

Álvaro Pons dijo...

El modelo de Rico Tipo se aplicó casi sin cambios a DDT: desde las historietas, donde muchos de los autores calcaron el estilo de Divito o de Palacio. En el caso del DDT, las incorporaciones de Rico Tipo fueron muchas:
- Un estilo de revista "adulta" (el DDT se dirgía hacía un público más maduro que el de Pulgarcito)
- El estilo de portada, con un gran chiste "pintado", muchas veces con presencia secundaria de chicas despampanantes (y muy vestidas, eso sí, tirando más al humor que en el caso de Rico Tipo, donde era habitual una "chica Divito" en minifalda o traje de baño -aunque Peñarroya hizo algunos descacharrantes "homenajes") y un logotipo pequeño en la parte superior izquierda.
- La inclusión de textos satíricos: Rico Tipo era una revista que combinaba muchos textos con chistes de una viñeta o pequeñas tiras de 3 o 6 viñetas. Es la gran diferencia con DDT, que mantiene la presencia de páginas completas de historieta, pero incorpora de forma natural las dobles planchas de chistes, los textos como "diálogos para besugos" las noticias de "Nuestra voraz tijera", etc...
- El estilo gráfico: algunos autores como Nadal clonan "las chicas de Divito" (y, a mi entender, las superan), con personajes directamente inspirados como "Rosita la vampiresa" aunque, por supuesto, edulcoradas por el miedo a la censura.

En general, la influencia del humor que se hacía en Argentina en los 40 es decisiva para la la evolución de las publicaciones de Bruguera.
Me pude hacer con un buen paquete de Rico Tipo y creo que la comparación más clara no es con Tio Vivo, sino con DDT. De hecho, Tio Vivo recibe influencias de Rico Tipo de forma indirecta, a través de DDT (de hecho, fue una escisión de esta revista). Y no sólo eso, que hay muchísimas conexiones (Fulmine-Mortadelo). Recomiendo muchísimo el libro de Andrés Cascioli, La Argentina que ríe.

Santiago: de la colección de Clarín había uno de Palacio? Sólo conocía el de Divito... Viste alguna recopilación más de autores clásicos, como las de Record de los 90?

Santiago García dijo...

Gracias por la información, Álvaro, es muy interesante lo que cuentas. Se me ocurre que hay además una relación -tal vez circunstancial- pero muy importante entre Rico Tipo y Tío Vivo, y es el modelo económico. Ambas revistas nacen creadas por sus dibujantes.

El tomo de Clarín que encontré estaba dedicado a Divito y Lino Palacio de forma compartida, con el subtítulo genérico "Leyendas del cómic argentino". No vi ninguno dedicado a alguno de ellos en solitario, pero es que lo que quedaba a la venta de la colección en las (numerosísimas y enormes) librerías de Buenos Aires eran sólo restos. Básicamente, títulos de Dante Quinterno y de Oesterheld, Vito Nervio y Misterix. Que también son buenos, claro, pero que ya los conocíamos más por acá.

el tio berni dijo...

¡Sapristi! Aquí se parende más que en el insti.

Santiago García dijo...

Aquí no venimos a pasar el rato, tío berni, aquí venimos a sufrir. La fama cuesta.

A ver, explícanos ahora en qué bloguero argentino se basa tu nick.

Álvaro Pons dijo...

Buena apreciación Santiago.En efecto: Tio Vivo y Rico Tipo tienen además esa importante relación, aunque también es cierto que la coyuntura era muy distinta. Rico Tipo nace precisamente del enfrentamiento entre Divito y Dante Quinterno. Una situación muy alejada de la española, donde no existía una figura tan monopolizante como la del creador de Patoruzú. En el caso español, el monopolio era editorial.


Lo del tomo de Clarín: Ah! vale, entonces era el mismo que tengo yo. De todas formas, sería interesante recuperar la colección de Record dedicada a las grandes eleyendas del humor argentino del Rico Tipo.
Y qué sorpresas se llevaría la gente! http://www.historieteca.com.ar/Especiales/imagespeciales/Fulmine.gif

Santiago García dijo...

Fulmine, es verdad. He ampliado el post para ilustrar tu comentario.

el tio berni dijo...

Yo en este tema estoy totalmente perdido, mejor leo y callo, y atiendo a los entendidos.

Mi nick... eeeh... pecadillos de juventud.