lunes, 22 de octubre de 2012

¡SUPERVILLANOS!: WANTED


Wanted, sí, pero no la serie de Mark Millar y J. G. Jones (2003-2005) que fue adaptada al cine (2009) con Angelina Jolie como gran estrella, no. Wanted, un serie publicada por DC durante los setenta y de la que me compré un ejemplar por vez primera el otro día. No pude resistirme a añadirla a esta serie de notas sobre los supervillanos que, como los lectores más irredentos de Mandorla saben, llevo acumulando aquí desde hace algún tiempo y que algún acabarán desembocando en la mar, que es el morir. Por ejemplo.

El caso es que Wanted. The World's Most Dangerous Villains!, que tal era su nombre completo (9 números publicados en 1972-73) es una colección peculiar, porque estaba dedicada expresamente a los supervillanos. No contenía material original, sino reediciones de viejas aventuras, de manera que en realidad era sólo otro título más donde reciclar aventuras de superhéroes vistas una y mil veces. Pero el mero hecho de dedicar su advocación a los genios del mal coloca esas mismas historias bajo una lente perversa.

Y sí, es cierto que no solemos identificar DC con perversidad. Los chicos malos eran los de Marvel y los chicos buenos los de DC. Eso nos han contado, y habría mucho que discutir al respecto, pero como mínimo es peculiar la abundancia de colecciones dedicadas a supervillanos que tuvo DC durante los años centrales de la década de los setenta. No es que eso fuera exactamente una novedad, porque las raíces del supervillanismo en DC se remontan hasta personajes como Eclipso (House of Secrets, 1963-66), de quien he hablado un par de veces en Mandorla, en esta entrada y en esta otra; pero lo de que aquel momento se puede considerar una verdadera fiebre canalla. Si Wanted actuó de avanzadilla, muy pronto llegarían The Joker (9 números, 1975-76), Kobra (7 números, 1976-77) y ya en pan paroxismo all-star malote, Secret Society of Super-Villains (15 números, 1976-78), de la que hablé también en un post de este blog.

Espero volver sobre estas series en futuras entregas, pero baste de momento anotar que hay una vena siniestra en DC que alimenta todavía su ficción contemporánea, y que tal vez explique brutalidades como Identity Crisis, o el «baño gore» de los New 52, mientras que en Marvel el enemigo siempre ha estado en el interior, como demuestra Avengers vs. X-Men.