jueves, 28 de julio de 2011

PACO ROCA, MAGO DEL HUMOR


El triunfo de la novela gráfica en España ha sido el triunfo de Paco Roca, y hasta tal punto se ha identificado movimiento y autor, que la obra del valenciano ha adquirido cierto tinte institucional. De él se esperan libros serios que traten temas serios de forma seria, en cierta manera casi podríamos decir que de él se espera la demostración continua de que el cómic tiene una nueva función social en nuestro país.

Pero hay otro Paco Roca, uno que, liberado de las Grandes Expectativas, traslada su talento al papel de manera más directa. Es el Paco Roca que cada semana se ve obligado a entregar una página completa -con su desenlace incluido- al periódico valenciano Las Provincias. La urgencia de la prensa y la inmediatez del tema -estampas autobiográficas tratadas con humor- hacen que Roca vaya al grano. ¿Al grano de qué? Pues de los viejos valores del cómic, de su capacidad para generar el humor a partir de la caricatura y la elipsis, su capacidad para tratar el costumbrismo con una sonrisa, su capacidad para hacer un retrato social en vivo, dirigido a un público general.

El Paco Roca de Memorias de un hombre en pijama es un Paco Roca espontáneo, un Paco Roca que sin duda le ha dado mil vueltas a cada gag, pero que ha ocultado todo ese trabajo debajo de un aire de naturalidad que es, sencillamente, la expresión de su talento puro. Ingenioso, con chispa, y con esa ternura que le permite decir con una sonrisa entrañable aquello que en boca de otros sería una ofensa, Paco Roca da la impresión en esta serie no de estar trabajando, sino de estar divirtiéndose. Aquí no importa pulir hasta el extremo cada dibujo, lo que importa es el uso exacto y brillante de los tiempos y del ritmo de los diálogos. En cierta medida, el libro se lee casi como una liberación.

Este es el Paco Roca que yo prefiero. Es un Paco Roca cercano a aquella pequeña obra maestra del costumbrismo absurdo que era Como cagallón por acequia y a su colaboración con Gallardo, Emotional World Tour, a las cuales debo decir que supera ampliamente en Memorias de un hombre en pijama. Ésta no es una serie simpática, es realmente graciosa, que basa su humor en las distancias cortas de las relaciones personales y en la comedia de situación al estilo de Larry David (es a esto a lo que me refería recientemente cuando decía que prefiero este tipo de humor a la parodia o la sátira). He disfrutado muchísimo leyendo recientemente toda la serie del tirón, y espero volver a disfrutarla cuando la lea en papel en la edición que sacará Astiberri en septiembre. Aquí abajo tienen la portada, para ir acortando la espera.


2 comentarios:

Kanon51000 dijo...

Paco es genial!!!!!

Jeune Albert dijo...

Muy chula la portada, al estilo Asterios.