miércoles, 2 de febrero de 2011

EL VÉRTIGO DEL VACÍO

Morton Feldman escribió que «Si en arte no existe una posición moral, honesta o 'verdadera', lo que más se le aproxima es un arte con sólo un poco menos de... control». Esto, en rigor, no tiene nada que ver con el tema de la entrada que nos ocupa, pero no sabía cómo empezar y de personas que escriben mucho mejor que yo aprendí que una cita siempre queda bien para arrancar cualquier texto, y ahí está, ya la he soltado, signifique lo que signifique, y por tanto ya estoy metido en harina. Ya puedo empezar a hablar de Daytripper (Planeta-DeAgostini, 2010), un tebeo de DC/Vertigo escrito y dibujado por los brasileños Fábio Moon y Gabriel Bá que pasó por mis manos hace unas semanas, y que no venía mal recomendado. Además, siendo los autores brasileños, la curiosidad siempre es mayor. ¿Qué tiene que aportar una cultura periférica a la dinámica del centro industrial norteamericano?


A juzgar por este Daytripper, poco más que algo de color local, un exotismo domesticado en las dosis justas para ser casi inapreciable pero dejar un regusto final -leve pero distinguible- en una receta ya muy conocida. Daytripper es el tipo de relato edulcorado que Hollywood (y las series de televisión) nos han condicionado para aceptar como una interpretación correcta de la realidad. Por relacionarlo con otro tebeo reciente del que hablamos en Mandorla, podría decir que todo lo que en Special Exits es sincero y sencillo, aquí es falso y afectado, tópico y, lo peor de todo, insidiosamente aleccionador. Lo que Daytripper nos dice es que así es como tenemos que entender la vida, así es como tenemos que disfrutarla: como una ficción para todos los públicos, que si es ingerida con docilidad, no sólo nos revelará el verdadero sentido de la existencia -el amor, la familia, y la entrega a los demás, ¿quién podría discutirlo?- sino que lo hará con las dosis de emotividad precisas para que lo entendamos en el marco de un cuento bonito. Es decir, al final -y no presumo que con mala intención por parte de los autores, ojo- lo que se nos ofrece es un manual de adoctrinamiento emocional dispuesto a trabajar en conjunción con el resto de los productos del sistema industrial de esterilización intelectual. Es algo tan natural, pasa con tanta frecuencia todos los días, que ya ni siquiera le prestamos atención. Incluso estamos avisados y eso nos inmuniza, ¿verdad? Entonces, no hay lugar para el escándalo. Digamos sólo que es tópico y aburrido, una imitación de la vida hecha a partir de una imitación de la vida.


Pienso que éste es el tipo de (sub)productos que nos hemos acostumbrado a esperar de Vertigo, y se me ocurre que es muy cínico pensar eso. Para no ser cínico, hago otra cata, ahora intentando afinar el tiro. Desde hace años, tengo aprecio por Peter Milligan. Tanto, que hace años también que intento no releer sus viejos hits y no acercarme a sus nuevas producciones. Ya sabes, por no perderlo. Pero bueno, a pesar de que no huele bien, me pongo con la mejor voluntad con Greek Street (Planeta-DeAgostini, 2010), con guión de Milligan y dibujos de Davide Gianfelice y Werther Dell'edera, color de Patricia Mulvihill. La primera viñeta ya casi lo dice todo: un club de alterne, bailarinas con las tetas al aire contoneándose al son de música disco estridente (o eso imaginamos). BUM. Vamos a ver si el lector pilla la cita rápido y se sitúa en que esto es como si pasara en un episodio de The Wire o Los Soprano. Así nos ahorramos trabajo, porque ya sabes lo que te espera: palabrotas, asesinatos, mutilaciones, mamadas, gente importante comportándose de forma cruel, desnudos parciales, cosas de impacto para el sofá del salón a última hora de la jornada. Lo has visto mil veces, te sientes cómodo. Créeme, si haces un pequeño esfuerzo, creerás estar ante una imitación razonable de una serie de televisión de las buenas. Con un poco de suerte, a lo mejor incluso alguien compra los derechos para la adaptación. Claro que esto no funciona igual en el cómic que en la pantalla, y menos con un dibujo tan anodino y ramplón como el de este tebeo, pero oye, se hace lo que se puede con el presupuesto que tenemos.

La cosa es de mafiosos modernos que reinterpretan los mitos griegos, y se desarrolla a través de textos crípticos, un «misterio», reencarnaciones y simbolismos, y monstruos, claro. Monstruos asesinos y macabros porque, al fin y al cabo, de lo que estamos hablando es de una versión postadolescente de los superhéroes. No en vano, Vertigo fue un hijo bastardo de Watchmen. Aún así, es todo tan abrumadoramente aburrido que tengo que gritar: «¿Soy yo o eres tú? ¿Qué ha pasado con nuestra relación? ¿Tanto he cambiado desde los viejos buenos tiempos?»


Olvidémonos de Vertigo, me importa un pito. ¿Qué pasa con Milligan? Yo tenía cariño al co-autor de Shade, The Changing Man, de Girl y de X-Force. Como necesito recuperar ese amor, me lanzo sobre otro tomo publicado en los últimos meses: Enigma (Planeta-DeAgostini, 2010), guión de Milligan, dibujos de Duncan Fegredo y color de Sherilyn Van Valkenburgh. Si Greek Street es de lo último, Enigma, por el contrario, fue publicado originalmente en 1993, en «los buenos viejos tiempos». ¡Sorpresa! Es lo mismo que Greek Street: los mismos textos con recovecos, el misterio, las reencarnaciones y la simbología, la estilización erótica y macabra del mito superheroico. Pero exactamente lo mismo que Greek Street.

Y, sin embargo, no tiene nada que ver.

No es lo mismo porque esto pasó antes, y entonces tenía otro sentido, y la chispa de la gracia está presente, o al menos aún queda su rescoldo. Y sí, puede que las formas resulten un poco anticuadas (eso no es problema, sólo están esperando que llegue su revival), pero no se puede negar que aquí hay alguien contando una historia con ganas y con talento, alguien que tiene algo que decir y que necesita decirlo, alguien que cree en lo que hace, y que escribe con desparpajo y gracia, con su propia voz, y te obliga a leer hasta el final. Se percibe la emoción del descubrimiento, el nerviosismo del que está haciendo algo nuevo. En Enigma está presente la excitación de estar abriendo camino, igual que en Greek Street se percibe el cansancio de estar repitiendo mecánicamente la fórmula agotada hace mucho, predecible hasta el detalle con un fatalismo propio de tragedia griega.

¿Qué te queda cuando ya has gastado todas tus historias y todos tus personajes? ¿Cuando ya has escrito todas tus mejores páginas y, sin embargo, sigues teniendo que ganarte la vida escribiendo? Supongo que imitarte a ti mismo haciendo como que imitas una serie de televisión. Lo que llamamos el vértigo del vacío.

56 comentarios:

David Muñoz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
David Muñoz dijo...

Es curioso, porque más o menos yo pensé el otro día lo mismo que tú cuando traté de leer Greek Street. Lo dejé tras terminar el primer número. No podía más. Pero no sé si el problema es solo el cansancio de Milligan. Hace poco también me leí (no sé muy bien porqué) sus últimos Hellblazer y lo pasé bastante bien. Son como un tebeo de Esther con poderes sobrenaturales. Vamos, que lo que importa es el romance. Y de Vertigo creo que merece mucho la pena "Scalped", y también "Sweet Tooth", aunque no tanto, sobre todo porque tras un arranque de clara ciencia ficción, le ha dado un ataque a "Lost" y todo está tomando un tufillo mesiánico místico bastante asquerosee.

José dijo...

Hombre, Vertigo no fue un hijo bastardo de Watchmen... Watchmen es un tebeo del 86-87 que, curiosamente, nunca se incorporó ulteriormente al catálogo de la línea Vertigo. Además editorialmente estuvo ligado a Len Wein (La cosa del pantano, sí, pero más ligado guionística y editorialmente al superheroico mainstream) y Barbara Kesel, dos profesionales que no estuvieron asociados con el sello Vertigo en absoluto con posterioridad. Si Watchmen tiene hijos bastardos, que los tiene y a montones, son los tebeos que compusieron la Dark Age de finales de los ochenta y los noventa. Oscuridad superheroica, adultez mal entendida como violencia, sexo y monólogos interiores y ese tipo de cosas. Así que no... las raíces de Vertigo se encuentran principalmente en La cosa del pantano de Moore (que a su vez tenía ecos de la EC Comics de Gaines) y en la producción de la británica 2000 AD, cuyos guionistas empezaron ser reclutados por Karen Berger. La primera condiciona el terror inherente a las colecciones de largo recorrido de la línea en sus primeros años y la segunda la producción de ciencia ficción que se estableció en miniseries y después en colecciones regulares. Sé que la tentación de poner a Watchmen en el epicentro de los tebeos de los noventa es poderosa, pero bueno... lo de no dejar que los hechos arruinen una buena simplificación está ya un poco demodé.

En lo que sí te doy toda la razón es en la deriva de Milligan y en la tosca introducción de subtextos en Greek Street. Milligan es un autor que se consumió en los noventa y que tristemente no ha sabido reciclar sus obsesiones conceptuales. En esa primera página que comentas de esta obra no cuela referencias a series de televisión sino que también cuela de entrada uno de sus temas preferidos: los ciclos históricos iterativos de Giordano Bruno, aquí vehiculizado mediante mitemas revisitados. Además el dibujo es efectivamente ramplón, básicamente porque ahora se están dedicando a importar dibujantes de la línea Bonelli y colaterales que minimizan el riesgo en favor de un dibujo academicista. Y así casi con todo el panorama de la producción actual de un sello que antaño dio muchas alegrías pero que ahora parece estar en pleno marasmo creativo funcionando por "imitación" y sacando mucha novela gráfica.

En lo que no estoy para nada de acuerdo es en tu valoración de Daytripper. Creo que su intención es genuina y su subtexto hermoso; y la crítica que le has hecho es excesivamente gruesa: ¿un manual de adoctrinamiento emocional? Sin duda puede entenderse así. Pero de la misma forma alguien podría criticar el Wilson de Clowes por ser un vulgar manual de incorrección política (ahora se nos enseña qué no pensar con el mismo desparpajo que lo contrario) o Maus como la enésima vuelta de tuerca a las desgracias de un Holocausto muy explotado ahora y muy explotado entonces. Y ojo: no los pongo en absoluto a la misma altura (Maus es un hito, Wilson un tebeo incomodo y Daytripper uno bonito). Sólo digo que grosso modo, los productos del sistema industrial de esterilización intelectual se encuentran en la misma estantería que los enfant terribles de opereta o la propaganda sionista. Y que no creo que generalizar sea bueno. ¡Un saludo!

Pepo Pérez dijo...

"si tiene hijos bastardos, que los tiene y a montones, son los tebeos que compusieron la Dark Age de finales de los ochenta y los noventa. Oscuridad superheroica, adultez mal entendida como violencia, sexo y monólogos interiores y ese tipo de cosas."

Es decir, la mayoría del material de Vertigo.

TEBEOBIEN dijo...

aprovecho este espacio que me brinda mandorla para públicamente, y sin acritud, vocear mi... bah, lo digo, odio profundo hacia los siguientes cómics:

- sandman de gaiman
- hellblazer
- transmetropolitan
- predicador
- 100 balas
- fables

y estos son los que empecé a leer, jojo. pienso que más petardos no pueden ser. dicho esto, todo a título personal, etcétera.
gracias, amigos!

Pepo Pérez dijo...

No puede ser Pablo, veo ahí mucho material adulto. Pero adulto, adulto, adulto de verdad, para adultos de verdad, con temas adultos y tratamiento más adulto todavía...

TEBEOBIEN dijo...

sí, sí, fables sobre todo.
y predicador. ahí sale un culo que habla, además.
tienes razón!

José Torralba dijo...

>> Es decir, la mayoría del material de Vertigo.

La última vez que me catalogué la línea no me salieron muchos superhéroes. Haz una pepoencuesta por el barrio a ver si lo aclaramos. Eso nunca falla.

Pepo Pérez dijo...

Que no vayan disfrazados no significa nada. Hay que ir más lejos, los árboles a veces no dejan ver el bosque.

¡Un saludo!

Santiago García dijo...

José, gracias por el comentario (original), me parece muy interesante todo lo que dices.

José y Pepo, por favor os lo pido: no os liéis. De verdad, os lo pido como un favor, vamos a dejarlo aquí. Gracias.

José Torralba dijo...

Aquí se queda pues, Santiago. Muchas gracias por tu comentario y un afectuoso saludo.

TEBEOBIEN dijo...

no, coño, claro, tranquilidad.
ya en serio, en serio total, y esto, vuelvo a repetir, es personal, pero va con el post, claro. nunca le pillé la gracia a vértigo, salvo algunas cosas de morrison. la propuesta, el sentido inicial, bien, o sea, hagamos cosas adultas, desplacémonos hacia delante. pero creo que no lo consiguieron, erraron el tiro, eran, es verdad, superhéroes-no-disfrazados, y ese cacao pseudo-gnóstico de muchos títulos hicieron que tirara la toalla. en el caso de los presuntamente... polémicos? no sé bien cómo definirlo, 'transmetropolitan', en concreto, buf, no, lo siento, sonaba a panfletillo de adolescente que se deja la cresta. un ratito. luego no.
repito, que es mi sentir. que me parece pefecto que tenga su público. simplemente no estoy para eso.
y menos, a estas alturas de la película, que creo que es la esencia del post de santiago.
digo yo, eh!

Santiago García dijo...

Gracias a los dos. Os pido disculpas por haber intervenido para cortaros, pero dados los antecedentes, creo que todos sabíamos cómo iba a acabar esto, y no me parece que eso le interese a nadie, ni a vosotros, ni a mí, ni a quien quiera que esté leyendo estos comentarios.

Personalmente, estoy encantado de leer los comentarios de cualquier lector de este blog, pero no siento especial inclinación por las polémicas (ejemplo al caso: a mí no me gusta Daytripper, a José sí; pues bien, me parece fenomenal, gracias a Dios el mundo está lleno de opiniones diversas), y tampoco considero que los comentarios estén para que yo tenga la última palabra sobre cualquier tema que se plantee. Por eso no contesto a cada comentario, porque no creo que sea mi labor. Yo ya escribo los posts; aquí, que escriban otros. A veces hay cosas a las que me apetece responder, o que quiero agradecer, o matizar, o ampliar, o lo que sea, pero no es ninguna norma que haya que cumplir obligatoriamente.

Dicho esto -tampoco me gusta dar tantas explicaciones, pero a veces parece que es imprescindible para evitar malentendidos-, estás invitado a dejar tu opinión o tus conocimientos siempre que gustes, José, siempre, obviamente, dentro de las normas lógicas de la etiqueta requerida para este ámbito, cosa que no es necesario que te diga, ya lo sé. Y yo te lo agradeceré si lo haces. Como a cualquier otro de los lectores.

Y a ti por supuesto que también, Pepo, no hace falta que te lo diga. Lo has hecho en el pasado y espero que sigas haciéndolo en el futuro.

Es sólo que ya sabemos que el uno con el otro no mezcláis bien, ¿y para qué vamos a desgastarnos más con eso?

Gracias de nuevo por vuestra comprensión.

Santiago García dijo...

Tebeobien, en parte sí es lo que dices, pero tampoco pretendía que este post fuera un juicio sumario a Vertigo, sino sólo una reseña de unas lecturas. Ya se han publicado muchos tebeos bajo el sello Vertigo, y durante muchos años, o sea que la cosa tiene su propia entidad y sus propios matices. Aunque creo que todos nos entendemos (o al menos tú y yo) cuando hablamos del "estilo Vertigo". En todo caso... yo qué sé... Creo que a mí ya se me ha pasado el momento para estos tebeos (con "Scalped" lo he intentado y no puedo, David; "Sweet Tooth" no sé lo que es), pero en su día llegué a co-escribir un libro sobre "Sandman", con Eduardo García Sánchez. O sea, que claro que concibo que tengan su atractivo. ¡Yo mismo lo he sentido en algún momento!

Pepo Pérez dijo...

Conste que yo estaba supertranquilo y que no tenía intención de volver a intervenir. Lo que quería decir ya lo había dicho, ésa es la verdad.

José Torralba dijo...

Muchas gracias, Santiago. El aprecio es mutuo. Y sí, es cierto: Pepo y yo no nos "mezclamos" bien y has hecho muy bien en cortar el asunto antes de que se desmadrase. Sobre Vertigo, yo creo que es una línea con cierto encanto en muchos títulos de sus tres primeras hornadas, pero últimamente está de capa caída (Sweet Tooth definitivamente no te lo aconsejo).

Y efectivamente no pensé que esto fuera un juicio sumario a la línea... mi texto de The Sandman habría sido imposible sin cierto libro titulado El mapa de los sueños con Trajano Bermúdez de coautor (debidamente acreditado, por cierto) y mi lectura de 100 Balas habría sido mucho menos digna si Santiago no lo hubiera traducido... si es capaz de traducirlo así (pese a algunas licencias) sin gustarle, me descubro el tarro. Además, pese a la interpretación de Tebeobien, yo juraría que la valoración de Enigma es positiva.

En lo que no estoy de acuerdo es en lo de los superhéroes sin disfraz (o con un disfraz menos evidente). Creo que los superhéroes están acotados formal, conceptual, editorial y comercialmente de forma bastante concreta, y que lo que hay en Vertigo (excepto revisitaciones superheroicas manifiestas) bebe de otro palo. Antes de los superhéroes estaban las mitologías, los cantares de gesta, los folletines, la novela romántica de terror, Julio Verne, etc. contenidos a los que aplicarles la tipología del superheroísmo exigiría emplear de forma retroactiva (y errada) una lógica estructuralista muy cerrada.

Dicho lo cual, Vertigo, al ser posterior al superheroísmo puede verse condicionado por él, pero yo en The Sandman encuentro más una revisitación mitológica que una evolución superheroica, de la misma forma que en Hellblazer encuentro la confluencia entre las gabardinas detectivescas del hardboiled y el horror ocultista del cinema bis. No es tanto que los árboles no dejen ver el bosque como que no sólo hay un bosque del que proviene toda la madera.

Un saludo.

Pepo Pérez dijo...

Pablo, yo con Transmetropolitan no pude. Predicador lo dejé a la mitad. Sandman igual. Y eso en su momento, es decir, con un esfuerzo sincero de que me gustase porque "era lo que había" en su época, porque ése era el esfuerzo del mainstream USA para llegar a un cómic adulto.

Hace poco lo intenté con Scalped, y no pude tampoco. Por supuesto, estamos ya en otra época, y si soy sincero de nuevo, ese tipo de tebeo me parece, a día de hoy, completamente irrelevante. En mi opinión, lo subrayo por si fuera necesario.

Rescatando algo publicado en Vertigo que sí me gustó, y me sigue gustando, pienso en algunas cosas de Pope, en Heavy Liquid o en 100%, que es tal vez lo mejor que ha hecho (100%, digo). Pero claro, Pope "poperiza" todo lo que hace, sea un Vertigo, un Batman o un álbum europeo,y a mí Pope me gusta bastante en general.

Pepo Pérez dijo...

Hellblazer, me gustaron de verdad los primeros números, los de Delano (otro de los guionistas británicos que se coló por la puerta abierta por Moore) y Ridgway. Pero luego, a partir de un cierto momento, y también por los nuevos equipos creativos, me pareció una autoparodia, fórmula chunga. También la dejé después de bastantes números.

Sigo recordando mis "momentos Vertigo"...

Pepo Pérez dijo...

Daytripper, ni idea. No opino de lo que no he leído.

Pepo Pérez dijo...

Enigma, me gustó en su día. No lo he vuelto a releer... Lo que más me sorprendió, aparte del planteamiento narrativo, fue el tema principal, el descubrimiento de la identidad sexual. El Greek Street me da malas vibraciones, PERO tampoco lo he leído, así que...

Pepo Pérez dijo...

Lo que más me ha gustado nunca de Milligan es su X-force/X-Statix, o sea, su versión (y la de Allred) de un tebeo Marvel.

TEBEOBIEN dijo...

aprovecho mientras se hace la cena: amigo santiago, es lo que tiene el posteo, que cobra vida propia. uno escribe y los comments tiran por su lado, como hijos adolescentes, jojo. lo digo por lo del 'juicio sumarísimo'. es que me has puesto el pie, claro!
sí, yo también lo intenté. y coño, lo intento, no digo, 'uh, vértigo, malo'. o sea, leí dos números de 'daytripper'. dos. para mí, bastante que fue, jojo.
y mira que quería ver eso de 'scalped' a ver qué tal, pero... buf.

Jeune Albert dijo...

Hola a todos,
Estoy básicamente de acuerdo en que las series más populares de Vertigo son los que menos me gustan: Sandman y todas las que ha enumerado Tebeobien.
Para mí lo mejor es "The Swamp Thing" y cosas menos conocidas en las que curiosamente aparece mucho Milligan: “Blanco Humano” con Biukovic me encanta, “The Extremist” me parece cojonuda, y también siento debilidad por “La escena del crimen” y “Terminal City” (efecto de Lark supongo).
De “Scalped” y esta de Greek y todas las demás modernas no opino que no las he leído.
Mi conclusión es que Vertigo es tan heterogéneo que es difícil no encontrar ejemplos que apoyen tus gustos.
Por cierto, también me gustó mucho “Skreemer” aunque no sé si es Vertigo o no…

Pepo Pérez dijo...

¿Cómo se llamaba el superpoder de Preacher?

Skreemer es pre-Vertigo, pero vaya, como si fuera Vertigo, es ya el rollo Vertigo. POR CIERTO, Skreemer era un rollo seudo Watchmen TOTALLLL... y no lo digo ahora para darle la razón a Santiago, juro o prometo que pensé lo mismo en su momento, cuando lo leí a finales de los 80...

Pepo Pérez dijo...

Era una consecuencia de WATCHMEN, vaya... Skreemer era WATCHMEN+Joyce+determinadas pelis de gángsters...

Pepo Pérez dijo...

De hecho, haciendo una búsqueda rápida veo que, efectivamente, no soy el único que piensa lo de la influencia de WATCHMEN en Skreemer, menos mal:

Aquí:

"Casi diria que uno de los mejores comics escritos nunca, al nivel de Watchmen, cuanto menos"
(El Otro)


Aquí:

"Por otra parte, tamboén he de decir algo. Sin todas esas películas mencionadas, esta obra no hubiera nacido, es más que deudora de ella. Es más, y me extraña que nadie lo haya mencionado, sin Watchmen tampoco. Al menos, a nivel formal, artístico y cualitativo. Las similitudes (por ser generosos con milligan en este aspecto) son demasiadas y muy evidentes" (Parábola Durden)


Y aquí:

"Respecto a lo de Watchmen… me estoy tirando de los pelos por no haberme dado cuenta antes… desde luego las similitudes son de altura" (José Torralba)

Pepo Pérez dijo...

"“Blanco Humano”

de lo mejor para mi gusto publicado en Vertigo. El guión era de Milligan también, que casi no me acordaba...

José Torralba dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
José Torralba dijo...

Skreemer tenía similitudes con Watchmen, sí, ¿y? No deja de ser una miniserie previa a la fundación de la línea y una más de las tantas que hay en el catálogo de Vertigo (aunque cojonuda, por cierto). Sé que tú y la estadística no os lleváis bien, pero ya sabes: un grano de arena no hace una montaña y tal. La escena del crimen, Jonny Double, Historias de la guerra, Hell Eternal, Girl, Faker, Bite Club, Bloody Mary, Face, The Eaters, Egypt, Pop London!, El misterio religioso, Sebastian O, 100%, Heavy Liquid... ninguna de ellas tiene nada que ver con Watchmen. Watchmen y Vertigo se tocan cuando a la segunda le da por ofrecer versiones desmitificadoras de los superhéroes (y a veces ni aún así), pero esa no es su producción central.

The Sandman, Shade, la etapa de Delano en Animal Man, obviamente Hellblazer... todas estas series, tan ligadas genéricamente al terror, salen de La cosa del pantano, no de Watchmen. Y si contienen superhéroes es de forma coyuntural porque empezaron en el Universo DC para luego alejarse paulatinamente de lo superheroico. Tan es así que la segunda hornada en Vertigo (Los libros de la Magia, Predicador, Transmetropolitan) ya se compuso de productos independientes del UDC. Y ya después si nos vamos a 100 Balas o Y, el último hombre nos alejamos más y más y más.

Respecto al "superpoder" de Predicador... llamarse se llamaba La Palabra (de Dios). Y teniendo en cuenta de qué va la cosa, la vida de Ennis en Irlanda y trabajos previos como Troubles, For a Few Troubles More o True Faith me da que lo enfocó con un espíritu iconoclasta y paródico para con la Iglesia católica. Y el poder en sí (los poderes existían en ficción antes que los superpoderes) era obligar a la gente a obedecer, un vulgar encantamiento que ya se describía en el Malleus Maleficarum en 1486 (por ejemplo). Vaya, que yo en Custer y su "superpoder" veo más a un Jesucristo o un profeta judeocristiano que otra cosa. Es como –salvando las distancias– Ware: puede acudir a Herriman o a McCay sin necesidad de darle las buenas a tardes a Stan Lee.

David Muñoz dijo...

Pues perdonadme, pero mi impresión es que la valoración que hacéis algunos de Vertigo tiene más que ver con el de hace diez años que con el de ahora.

Ahora mismo el rollo Milligan que muy bien ha descrito Santiago en su entrada, no es es "el" estilo Vertigo. Está presente, desde luego (es lógico que anden desesperados por encontrar otro Sandman u otro Hellblazer), pero el 50% de los tebeos que publican, o más, no tienen nada que ver con eso.

Esto es lo que edita Vertigo en Febrero:

Genero fantástico:

AMERICAN VAMPIRE #12

Un western de vampiros.

IZOMBIE

Fantástico con estructura de serie negra.

SWEET TOOTH

Una de niños mutantes posapocalípticos.

Los, por llamarlo de alguna manera, "pos Sandman" (fantástico "adulto" entre romántico y sordidete, cada vez más alejado de los superhéroes):

CINDERELLA: FABLES ARE FOREVER

FABLES

HELLBLAZER

HOUSE OF MYSTERY

THE UNWRITTEN (más Harry Potter que Sandman).

Ñoñerías "realistas":

DAYTRIPPER

THE NEW YORK FIVE

Thrillers:

DMZ

HUMAN TARGET

SCALPED

Y una serie de novelas gráficas autoconclusivas.

Acción histórica:

NORTHLANDERS

Total, los émulos de Sandman, Hellblazer, los herederos de Moore y Gaiman, son cinco títulos de un total de quince.

Y sí, a mí la mayoría me parecen para adultos. Así somos algunos adultos, también, aparte de leer a Ware o a Clowes, nos gusta pasar un buen rato con una de zombies. A ver si ahora adulto va a ser únicamente la historia de un señor amargado de entre 40 y 50 años que odia su vida, contada en tono irónico, eso sí.

José Torralba dijo...

Sí, es que hornada tras hornada la línea se aleja de ese paradigma. Y no hace falta irse tan lejos: 100 Balas es género negro; Y el último hombre es ciencia ficción pura y dura... y ya si nos metemos en productos estrellados como Young Liars, American Virgin, Loveless, American Century, Codename: Knockout... o en cómics como Los Perdedores y demás, vemos que desde hace tiempo hay poco rastro (aunque haberlo haylo) de Moore y Gaiman.

Respecto a la adultez o no de una propuesta (intrínseca), yo no creo que vaya ligada al género o al argumento, sino al tratamiento. En este sentido Vertigo ahora no es que esté sacando cosas poco adultas, es que está sacando productos en su mayoría muy malos. Y ya las imitaciones de las novelas gráficas sociales o autobiográficas son un horror. Alejaos lo máximo posible de cosas como El Alcohólico, Cuba: My Revolution y demás. Pura apostura.

Pepo Pérez dijo...

" La escena del crimen, Jonny Double, Historias de la guerra, Hell Eternal, Girl, Faker, Bite Club, Bloody Mary, Face, The Eaters, Egypt, Pop London!, El misterio religioso, Sebastian O, 100%, Heavy Liquid... ninguna de ellas tiene nada que ver con Watchmen"

Tío, se hablaba del momento fundacional de Vertigo, del momento FUNDACIONAL. Y ahí, ciertamente, la huella de Watchmen (y de la Cosa dle pantano también) fue CRUCIAL. Yo creo, eh?

Yo no he dicho en ningún momento, en ningún momento, que Vertigo sea "igual a Watchmen", ni que "todo sean superhéroes" en Vertigo, esos maximalismos los dices tú para echar por tierra el argumento. Si uno se mira las primeras series pre-Vertigo y primeras oficiales de Vertigo, ves claramente la huella de Moore (de Swamp Thing, sí, pero también de Watchmen) en ellas, empezando porque la mayoría estaban escritas por guionistas británicos que fueron captados tras el éxito de Moore en USA, y algunos de ellos eran amigos directos de Moore. Y si uno mira las series Vertigo con ojos claros, "desde lejos", creo que puede verse que muchas de ellas (no todas, nadie ha dicho TODAS) participan de las estructuras y tópicos del género de superhéroes, sólo que mezclados con otros elementos para que no "pareciera lo mismo", porque la idea era ofrecer "algo distinto". Claro que esto mismo, de otra manera, otro estilo y en otro contexto, lo hizo Marvel en los 70 cuando inundó el mercado con series y personajes que, aunque no llevaran disfraz ni fueran oficialmente superhéroes (terror, fantasía heroica, etc.), estaban escritas y dibujadas bajo la clara visión del género de superhéroes que había en su momento. Con Vertigo fundacional, lo mismo, solo que con la visión del género de SH que se tenía entonces. Que era, a saber, la era post-Watchmen.

La verdad, todas esas alusiones personales que me haces, de que si no me llevo bien con la estadística y patatín patatán, me parecen de más. ¿No habías quedado en que ya buen rollo y tal? ¿Cuál es el problema ahora?

Es decir: aquí lo dejo contigo.

¡Un saludo!

Pepo Pérez dijo...

Garth Ennis, en mi opinión, no ha hecho más que superhéroes a lo largo de su carrera. Disfrazados de otra cosa, por supuesto, y con muchos elementos mezclados para que no parezcan superhéroes. Pero son superhéroes tras la era Watchmen.

Shade tampoco era un superhéroe, me supongo, ni estaba basado en un superhéroe. Constantine tampoco, que tiene un apartado dedicado a "poderes y habilidades" en su ficha de la wikipedia inglesa. Y cuando digo "son" superhéroes no lo digo en un sentido literal de ajustarse a todos los parámetros del género. Lo son bajo la perspectiva Vertigo, porque se pretendía ofrecer otra cosa al mismo público, y esa otra cosa vino claramente, como dice Santiago, que creo que tiene razón, después del impacto de Watchmen y bajo la visión del superhéroe que inauguró Watchmen. Es decir: antihéroes, a menudo sin disfraz, decadencia personal y urbana, etc. Pero recurriendo a lo que después de Watchmen se convirtió en clichés de los superhéroes de la "era oscura".

Pepo Pérez dijo...

La misma Swamp Thing no se puede ver únicamente bajo los parámetros del horror. Era una serie de horror, claro que sí, pero de horror superheroico, ya desde las mismas raíces del personaje. Swamp Thing es un "monstruo con superpoderes". Las propias estructuras argumentales del Swamp Thing de Moore siguen las habituales en el género de superhéroes, incluyendo "supervillanos", enfrentamiento con ellos, etc. De vez en cuando aparecían en la serie los superhéroes literales, con disfraz, etc.

En los 70 hubo mucho de eso, superhéroes mezclados con horror, que son las raíces de Swamp Thing, y ahí estaba Etrigan con apariciones en el Swamp Thing de Moore, ahí estaba Spectre, rescatado en los 70 y luego con apariciones en el Swamp Thing de Moore, etc.

Skreemer, hoy en el catálogo de Vertigo, tampoco tiene nada que ver con Watchmen ni con los superhéroes post-Watchmen. Me supongo, vaya.

Pepo Pérez dijo...

El Swamp Thing de Moore y Watchmen, por último, no solo comparten guionista. Comparten editor, Len Wein. Y Wein no fue sólo el co-creador de Lobezno o de la nueva Patrulla X en los 70. También co-creó a... Swamp Thing.

Es decir: superhéroes, comic book de superhéroes. Esto son las raíces directas de todo lo que estamos hablando. Pueden estar mezclados con otras cosas, por ejemplo, con horror, caso de Swampy, pero el género de SH flota en el ambiente. Se huele, se palpa, se siente.

Pepo Pérez dijo...

Y es que los superhéroes son muy grandes, mucho más de lo que parece, y su sombra muy alargada porque determinaron una industria durante décadas. Un género FUNDAMENTAL en la historia del cómic, desde luego.

Pepo Pérez dijo...

Por último: las lecciones sobre Karen Berger y su tarea de edición en la serie, dónde apareció Constantine por primera vez, etc., todos lo sabemos aquí. Creo yo, eh?

Pepo Pérez dijo...

Lo de mezclar superhéroes con hardboiled, "superhéroes en gabardina", que también hubo mucho de eso en Vertigo, ahí puede rastrearse otra fuente que no es Moore, creo yo. Lo hizo Miller con sus superhéroes, ya con disfraz (Daredevil primera etapa, Batman Año Uno) o sin disfraz (Born Again, Elektra Lives Again, Man Withour Fear). Elektra Lives Again (1990), por cierto, también era horror. Un cuento romántico de horror con superhéroes, aunque no lo parecieran ya. Con un superhéroe en gabardina. Y un supervillano, Bullseye, directamente en pelotas.

José Torralba dijo...

Pepo, más que saberlo creo que lo acabas de mirar en la Wiki, pero ni eso parece: Constantine surge en 1985 en La cosa del pantano. Watchmen es de 1986. No puede estar inspirado por Watchmen, así de simple, porque es ANTERIOR. A menos que quieras meter taquiones de por medio. Porque yo a lo que respondía aquí es al "Vertigo fue un hijo bastardo de Watchmen" de Santiago. Bien. Constantine NO puede serlo.

Igualmente a Morrison lo fichan para el sello para que haga Animal Man y Doom Patrol a raíz de que a los de DC Comics les gusta lo que hace en Zenith. 2000 AD. 1987. Personaje ideado en 1982. Surgido, en palabras del mismo Morrison, como reacción a "los superhéroes atormentados" de obras como TDKR o Watchmen que "aunque me gustaron, me parecieron pomposas a finales de los ochenta".

Además, las colecciones fundacionales del sello Vertigo no nacen en el sello Vertigo sino en el Universo DC. Por tanto, había participación superheroica en ellas por huevos sí o sí. Pero precisamente una de las razones para crear el sello por parte de Karen Berger fue anularla. Famosa es la frase de Gaiman en la que dice eso de "Solía describir Sandman como si estuviera a un largo paseo en autobús del mundo en el que viven Superman y Batman. Hoy en día sería probablemente un largo viaje en avión".

José Torralba dijo...

Y los superhéroes efectivamente son muy grandes... pero no se pueden sobrevalorar. Hay una tradición mitológica, folletinesca, romántica, decimonónica y pulp detrás de muchos tebeos que no pasan por ellos.

Ahora puedes decir lo que quieras. Que la EC Comics no existió y que Gaines hacía superhéroes. Que DC no tenía cabeceras temáticas dedicadas al terror, al western o a las hazañas bélicas. Que no fue de ahí de donde surgieron Swampy & Co. Que el Vertiverso se estructura en torno a Watchmen y no en torno a La cosa del pantano/Hellblazer/The Sandman. Que cuando Animal Man entra en Vertigo (etapa Delano) es un cómic de terror desprovisto de connotaciones superheroicas. Que V de Vendetta, que SÍ está en el sello Vertigo, se basa más en el superheroico oscuro que en El Conde de Montecristo o en distopías de diversa índole. Y que a Gaiman no le dijeron a propósito de The Sandman "mantén el nombre, cambia todo lo demás". Es decir, mirada fresca a la historia ante todo.

Y ya me largo yo, porque me conozco, te conozco y el pobre de Santiago no se merece que le demos otro espectáculo. Por cierto ¿por qué siempre acabaré discutiendo contigo, si ni te busco ni me dirijo a ti en principio?

Pepo Pérez dijo...

"Pepo, más que saberlo creo que lo acabas de mirar en la Wiki"

Ya te he dicho que no tengo ninguna intención de llevar esto a terreno personal, pero veo que tú, no sé por qué razón, insistes en ello. Con una falta de respeto hacia mí, debo decir, cosa que yo, me parece, creo, no te he faltado en ningún momento.

Verás, José Torralba, de verdad. Yo leí el Swamp Thing de Moore en su día, cuando se publicó, y sé cuando se publicó la saga American Gothic, que es donde apareció Constantine por primera vez. Pero espera que hay más en este asunto. Ahora vienen las curvas.

"Constantine surge en 1985 en La cosa del pantano. Watchmen es de 1986. No puede estar inspirado por Watchmen, así de simple, porque es ANTERIOR".

¿Anterior a cuándo? ¿Seguro? ¿Cuánto de anterior?

Ahora viene la parte que tal vez no viene en la wiki, José Torralba. Que Watchmen se publicara en septiembre de 1986 no quiere decir que Moore lo escribiera en septiembre de 1986. Porque la serie se estuvo dibujando (no escribiendo, digo dibujando) desde más de un año antes de que saliera a la venta.

El primer tratamiento de Moore para Watchmen es de 1984. El primer número de Watchmen se entregó a DC en junio de 1985. Que es la fecha de la primera aparición de Constantine en un tebeo publicado. Tebeo que se escribió antes de junio, claro. Igual que el primer número de Watchmen, porque cuando digo que se entregó hacia junio de 1985 era completo, dibujado ya por Gibbons.

En otras palabras, las ideas para una serie y para otra estaban en la cabeza de Moore por las mismas fechas. No deduzco ahora nada de eso. Sólo apunto el dato. Son las cosas que, tal vez, no vienen en la wikipedia, amigo Torralba.

Pepo Pérez dijo...

Y lo del espectáculo lamentable, repito, será cosa tuya. No te he hecho ninguna alusión personal en ningún momento. Simplemente veo las cosas de manera distinta a ti.

Y los superhéroes tienen sus propias raíces e influencias, claro, desde los pulps a la mitología clásica pasando hasta por Popeye (Superman), pero todo aquello de lo que estamos hablando ahora surge en el marco de una industria dedicada a los superhéroes, con autores y editores sumergidos en esa visión del género. A mi juicio.

José Torralba dijo...

Pepo, de verdad... busca cuándo le viene a Moore la idea de Constantine. Porque claro, tú ahora coges la fecha del primer tratamiento de Watchmen pero mantienes para comparar la fecha de publicación del Swamp Thing #37. El hecho de que Constantine aparezca en La cosa del pantano lo pasas además por alto.

¡Ah, y antes que se me olvide! Repasa la historia editorial de La cosa del pantano. Len Wein se ocupó de editar el revival postpeliculero de Martin Pasko hasta que en el número 20, entre cancelarlo por bajas ventas o dárselo a un novato, eligieron dárselo a Moore. Wein se quedó poquísimo tiempo, hasta el #25, justo cuando le dieron la colección a... Karen Berger. Una tía que es fundadora del sello y que no aparece para nada por Watchmen. En fin...

José Torralba dijo...

De todas formas, es obvio que lo nuestro no es buen rollo. Es obvio que no nos llevamos bien y que, como dice Santiago, no nos mezclamos bien. Es más... no nos tenemos ningún respeto. No pasa nada, no es malo. Tú mismo has entrado aquí con lo de "adulto, muy adulto, con contenido adulto" cosa que a mí me parece ironía, claro.

Yo he entrado aquí a comentar porque Vertigo es un línea que me gusta y me interesa. Y de la misma forma que cuando en un blog que sigo comento sobre temas de Vertigo, aquí he visto bien hacerlo. El texto de Santiago me parece interesante y, es más, de las tres obras consideradas, coincido en dos con ellas y discrepo en Daytripper. No pasa nada... la variedad está bien. Yo también opino que Vertigo ya no es lo que era.

Sobre el tema Watchmen, lo vemos distinto. Yo tengo mis razones: Watchmen no está integrada en el catálogo de la línea Vertigo. El Vertiverso que se genera del nacimiento de las obras fundacionales del sello en el marco del Universo DC se origina en La cosa del pantano de Moore, lugar de nacimiento de John Constantine y material que se gesta antes que Watchmen. Karen Berger, que es la que funda el sello, edita La cosa del pantano (nacida en una cabecera temática de terror, al igual que había cabeceras bélicas o de western) y se trae a los británicos de 2000 AD y Warrior, pero no participa en Watchmen. Algunos autores como Morrison afrontan sus etapas en Animal Man o Doom Patrol como reacción contraria a Watchmen. El mismo Morrison intenta colar a Constantine en la Doom Patrol pero Berger prefiere apartarlo progresivamente del superheroico. El mismo sello se funda para distanciarse del superheroico. Y el sello se funda a partir de supehéroes reinventados, sí, pero tambien y sobre todo de la EC de Gaines, de House of Secrets, de Our Fighting Forces, de Our Army at War, de Star Spangled War Stories... de un sinfín de cabeceras de géneros que publicaba DC y que no tenían relación con los superhéroes.

¿Influye Watchmen? Por supuesto, es un tebeo muy influyente. Pero la historia de la línea Vertigo, creo, lo tiene como referente colateral. Sólo eso. No te gusta esta mirada a la historia, pues vale. Pero creo que está medianamente fundamentada.

Un saludo y hasta aquí llegué. Muchas gracias por todo, Santiago. Un placer inesperado.

Pepo Pérez dijo...

No, no, vamos a ver. Olvida el tratamiento de 1984. El primer número de Watchmen dibujado, terminado, se entrega a DC en junio de 1985. Eso es así, es un hecho. Demostrable. Pero para entregar dibujado ese primer número de Watchmen en junio de 1985 se tuvo que escribir antes, ¿verdad? Exacto, igual que la primera aparición de Constantine en junio de 1985, que se escribiría unos meses antes.

Nadie ha negado la influencia de Swamp Thing de Moore en Vertigo. Eres tú el que parece negar que Watchmen no tuvo nada que ver en Vertigo. Lo cual, a mi juicio, es absurdo. Es el impacto de Watchmen y su visión oscura y decadente de los superhéroes lo que se trataba de seguir con muchas de las series fundacionales de Vertigo.

(Lo de Karen Berger en la serie de Swampy es el tipo de cosas que, como decía antes, ya sabemos todos los presentes. Te lo aseguro. Santiago, David, Pablo o yo. Ya lo dije antes).

Skreemer, hoy en el catálogo de Vertigo, es una historia claramente influida por Watchmen. El Shade de Milligan era una versión remozada de un superhéroe de Ditko (como Rorschach lo fue de Mr. A-Question de Ditko, por cierto). Todos los guionistas británicos que capta DC lo son porque Moore y Gibbons arrasan en la industria con Watchmen. ¿Quién contrató a Moore a finales de 1983 para escribir Swamp Thing? No fue Karen Berger.

Fue Len Wein, editor luego de Watchmen. Len Wein, algo antes de eso (desde 1982), también había escrito el Green Lantern que dibujó Gibbons. ¡Por cierto! ¿qué dibujante se pensó en primer lugar para dibujar entonces Swamp Thing?

Dave Gibbons. Gibbons llegó hasta a dibujar una página de prueba de Swampy. Como ni él ni Wein estaban convencidos, Gibbons no dibujó finalmente el Swamp Thing de Moore. Pero sí Watchmen.

Y por todo eso, y más, creo que el origen de Vertigo está en el eje Swamp Thing-Watchmen.

Pepo Pérez dijo...

" Es más... no nos tenemos ningún respeto".

Disculpa, pero yo a ti aquí no te he faltado el respeto. No confundamos las cosas.

Pepo Pérez dijo...

Salvo que tú consideres, claro, que afirmar que Hellblazer, Preacher, Transmetropolitan o Sandman no es adulto, sea directamente o con ironía, sea faltarle el respeto a alguien.

No, esos tebeos no me parecen verdaderamente adultos. En mi opinión.

José Torralba dijo...

Yo creo que los brotes de lo que fue Vertigo son las historias sobrenaturales y de terror. Y creo que el punto de no retorno se ubica después de que Alan Moore hiciera La cosa del pantano, eso es lo que creo, junto con el comienzo (o así) de V de Vendetta antes y, después, Watchmen en su género. Pero que incluso antes de Watchmen, Moore ya había cambiado todo; que había cambiado las reglas de juego y que a partir de ahí es de donde vienen Neil Gaiman, Grant Morrison y Peter Milligan. Y que de la fantasía oscura y el terror, el asunto se expandió al género negro, la ciencia ficción y la ausencia de género.

TEBEOBIEN dijo...

yo voy a hablar ahora de sensaciones. y la mía es que en DC, después de que watchmen lo petara, quisieron sacar cosas para otro tipo de público (como lo fue watchmen) con las cosas que tenían en la casa. y claro, en la casa tienes superhéroes, pero no los vas a poner a hacer las mismas cosas de la misma manera. por eso dice santiago (creo, de nuevo) lo que dice al principio. y por eso estoy de acuerdo con él.
es un poner, de nuevo. y lo que hacen ahora, pues no me gusta, y he leído cosas, repito. se me olvidaba 'air', que me pareció otro tostón, jojo.

Octavio B. (señor punch) dijo...

TEBEOBIEN y el resto:

VOY A VESTIRME DE BARDO Y CANTAROS POR LOS BLOGS UN LIED DE LOA A SANDMAN, hasta que me digáis que os encanta :)

No, en serio, de tu lista yo salvo Hellblazer, primero, porque fue bueno, en tiempos.
Sandman, vale, creo que está entre lo muy bueno y lo bastante ridículo según momentos y viñetas. ¡Y eso que me monté un blog en su Honor(para el que empleo mucho el libro de "Trajano", por cierto, así qeu muchas gracias)! Pero nunca he escondido el hecho de que no siempre me parezca un tebeo brillante. A veces, sí, mucho. Ahora, es género, es fantasía pura y dura (jejeje... ese mezclar dos mundos es puro Ende, qué carainas), y es buen rollito y "qué sensible soy". Porque ese es el espectro por el que se mueve su autor, da igual que se marque una historia cruda sobre un tío que va a morit (Señal y Ruido), siempre tira por el tono sentsible. No me disgusta a priori, como tampoco me disgusta a priori saber que si le dan esa idea a Miller, viste al susodicho director de ninja y lo manda a hostiar camellos al barrio de las putas orientales. Son sensibilidades, nada más... y entiendo que determinadas sensibilidades son para unos y otras, pues para otros.

Pero Predicador me parece adolescente (igual con 14 me encantaba y es el tebeo necesario para engancharme y hacerme permanecer en el mundillo en esos momentos de "duda teen", pero me llegó más talludo), 100 Balas aburrido, Transmetropolitan... leí un poco, y pe pareció muy obvio... ese hacerse notar, ay, qué gamberretes somos.
Fábulas, no, no puedo, me aburre más que la misa de la dos

Y por cierto, galgos/podencos ;), que no veo contradicción.. tanto Watch como Swamp, como otras fuentes, son antecedentes del sello, diría así a vuela pluma...

Ah ah ah... daytripper me aburre, pero a estas horas tempranas me reservo el derecho de soltarlo sin argumentos. Salvo que los personajes no me atrapan ni un así...
Quzá sea un cómic que pueda gustar a cierto sector, porque tampoco lo veo un truño total, y quizá a alguien que en su vida ha leído cómics, le sorprenda (tebeo adulto "en el buen sentido" -entiende las comillas- rollo sensible, confesional e íntimo, realismo mágico, dibujo vistosito -que entra por los ojos, quiero decir-
Pero vamos, yo antes dejo Persépolis,la verdad, dónde va a parar...

Pepo Pérez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pepo Pérez dijo...

Personalmente, que algo sea adulto o no lo (lo cual es por supuesto una valoración, y como tal discutible) no tiene por qué ser peyorativo, una cosa no va con la otra. A mí no me gusta Sandman, ni Transmetropolitan, por ejempo, pero no es porque sean tebeos adolescentes, o post-adolescentes (que lo son, a mi juicio) sino, sencillamente, porque no me gustan. Hay miles de tebeos que no son adultos ni estaban hechos para adultos que son maravillosos. Si me preguntas cuáles son mis 3 tebeos favoritos de todos los tiempos, te voy a decir que uno de ellos es el Spiderman de los 60-primeros 70. Que muy adulto no es, precisamente. Era un tebeo sobre un adolescente dirigido a niños alrededor de esas edades, la adolescencia, arriba o abajo, antes o después (post-adolescencia). Y eso no le impide ser un gran tebeo, a mi juicio. Por lo mismo, hay tebeos adultos, adultos de verdad, que no son muy buenos que digamos. Los hay malos y muy malos, como todo.

Por eso no entiendo esa necesidad de asimilar gustos sobre determinados tebeos con valoraciones de adultez sobre ellos. El Daredevil de Miller de los primeros 80, hombre, adulto, adulto, no me parece que sea, la verdad. No estaba pensado para niños, es cierto, y por eso levantó polémica (nivel de violencia, etc.), pero yo no diría que es un material verdaderamente adulto porque no creo que lo sea. Por eso, que a uno le encante Sandman, o Hellblazer, o Preacher, no debería ser un obstáculo para reconocer la naturaleza del material. A mi juicio, claro.

Ahora, que uno quiere pensar que ese material es muy adulto y tal... Bueno, en mi opinión sólo se está engañando. La historia del cómic a partir de un determinado momento está llena de material supuestamente adulto que, en realidad, sólo lo era desde la visión de un chaval de 18-20 años. Que era, por cierto, el público principal de DKR, Watchmen y lo que siguió. Postadolescentes, vaya.

Pepo Pérez dijo...

Es decir, ¿a qué se llamaba cómic "adulto" en los primeros 80 en España? ¿Y quién lo leía principalmente, quien tenga memoria para recordarlo? Pues chavales, adolescentes y postadolescentes. En la escuela, cuando yo tenía 12-13 años, los Cimoc y los Zona 84 rulaban como lo más de lo más, lo máximo de su momento, lo más "adulto". Adulto desde el punto de vista de UN CHAVAL DE 13 AÑOS.

Ahora, si tú le dabas eso a un adulto hecho y derecho, un señor pongamos de 40 años, pues hombre, lo podía disfrutar, no digo que no, perorr.... eran fantasías heroicas/ de ciencia ficción para adolescentes, con muchas tetas y demás... En la historia del cómic del siglo XX,en Europa y en el comic book USA, se producía mayoritariamente para un público infantil-juvenil. Y en esa visión dominante del material, con una industria enfocada a ese público, era difícil producir un material dirigido a adultos. Sencillamente, a un autor no se le pagaba para pensar otra cosa. Que no digo que no haya habido ese material (basta recordar los brotes, o intentos al menos, del underground USA o de la BD adulte de los 70; por cierto, en el comix underground había cantidad de material seudoadulto también), sólo digo que la mayoría era material infantil-juvenil, desde Pilote y Spirou, desde Tintín y Blueberry, hasta la inmensa mayoría del comic book americano.

Esto ahora ha cambiado, o está cambiando...

Octavio B. (señor punch) dijo...

Pepo, totalmente de acuerdo.
Sandman, post adolescente, por supuesto (engalanado con miles de citas cultas, con un "universo" que puede atrapar o repeler,con sus mensajes de fondo y "epiteriales"...).
Y mucho tebeo que tenemos en la gloria, es precisamente eso, cómic adolescente o post adolescente. O directamente para niños. Y seguimos valorándolo como magnífico, claro que sí, pero lo absurdo es pretender, mientras vamos ganando canas, adjudicarles valores más acordes a este crecimiento biológico por mera autojustificación: ¿no nos vale decir que spider de lee ditko, o los X Men de claremont y Byrne están muy bien realizados, tienen una fuerza que no se ve todos los días? ¿Y que además, son tebeos para chavalines?. A ver, yo leí Batman Dk de Miller y amigos... con 17 años. Un hombretón hecho y derecho. Y lo pillé muy bien, conste. ¿Que hoy puedo encontrarle más valores que con 17? claro, y a Rapunzel, y a cualquier ficción que me trague.
Pero que no podemos pretender "ensalzar" nuestras lecturas juveniles pretendiendo que son lo que no son, o negando que nos sorprendieron (y las entendimos, y las DISFRUTAMOS) con veinte tacos o menos sin que ello suponga un "no entendimiento", o que "en realidad" príncipe valiente contiene la esencia filosófica de Aristóteles, vamos... y pasa. pasa demasiado en el mundillo de los "plumillas".
Yo con 16 no podía con Crumb. Supongo que Crumb (hablo de sus cómics biográfios y a nivel de experiencia personal) SÍ que exige una edad, una madurez, si no quieres quedarte en la superficie del culo paja droga jinjiji... Hoy me pirra, y le sienta bien hasta a mi cutis leerlo, claro...
es un tema interesante, que en el fondo habla de romper de una p%t& vez con el frikismo en el mundillo, pienso.

Octavio B. (señor punch) dijo...

mmm, escribí y publiqué mientra tú hacías lo propio con el 2º comentario... ahora te leo ;)

Pepo Pérez dijo...

Bueno, el frikismo consiste precisamente en eso, entre otras cosas. Soy "especial" porque me gustan cosas "especiales" que "no conoce el resto el mundo"... y esas cosas "especiales" que adoro son lo más mejor, lo máximo ("el arte más bello", "el cómic más adulto", "filosofía de gran nivel", "la gran historia de todos los tiempos", lo que toque justificar según el caso)... y el resto del mundo no sabe lo que se está perdiendo. Aquello que sólo yo, o unos pocos, conocemos. "Mi tesooooro..."

Hablando de elitismo, ya que se hablado mucho de ese tema en el último año, el elitismo del friki es uno de los casos más evidentes.

"Mi tesooooro..."