viernes, 3 de mayo de 2013

IRON MAN 3: «YO SOY TONY STARK»



Hace cinco años, Iron Man cambió completamente la historia de los superhéroes en el cine. Tradicionalmente, Hollywood había hecho películas con superhéroes, pero no de superhéroes. Era como si nunca hubieran podido entender cuál era el secreto misterioso que ocultaban esas viñetas coloridas y cómo trasladarlo a la pantalla, de manera que se conformaban con tomar a personajes estrafalarios con sus llamativos trajes e insertarlos en escenarios y tramas tópicas del cine espectáculo, con la esperanza de que de alguna forma mágica algo acabara trasladándose. Las dos primeras películas de X-Men y las dos primeras de Spiderman ya avisaron de que las cosas se podían hacer de otra manera, de que tal vez había esperanza en el cine para ese género que parecía tan inseparable del medio en el que había nacido. Aquél era el buen camino. Pero lo que supuso Iron Man era algo que nadie nos esperábamos, y probablemente menos que nadie los lectores de superhéroes de toda la vida. La sensación que tuvimos todos es que los Marvel Studios que estaban detrás de aquella película eran la Marvel Comics genuina. Aquello no era una aproximación más o menos tolerable, aquello era el producto auténtico. Las dos horas de festival superheroico culminaban en una frase que para el Universo Marvel cinematográfico se convertiría en el equivalente de «Face it, tiger, you just hit the jackpot»: «I am Iron Man».

Aquel «Yo soy Iron Man» era la apoteosis porque significaba una inversión total de los términos en los que Hollywood había tratado hasta entonces la figura del superhéroe. Lo que Tony Stark estaba diciendo en aquella frase era que él no era realmente Tony Stark, que él era Iron Man. Que en realidad era un superhéroe. Y que se sentía orgulloso de serlo, tanto como para decírselo a todo el mundo.

Ni era un vengador atormentado, ni un monstruo que tenía que descubrir su humanidad, ni un marginado que luchaba por integrarse, ni ningún otro de los estereotipos de manual de autoayuda que protagonizan diez de cada diez superproducciones de Hollywood. Era un superhéroe.

Otra cosa.

Y de aquel cambio de paradigma llegó toda la corriente que culminaba el año pasado en Los Vengadores, la Capilla Sixtina del cine de superhéroes. Las películas serían mejores o peores, pero todas eran inconfundiblemente películas de superhéroes, y no otra cosa.

Y ahora me encuentro escribiendo estas líneas porque acabo de ver Iron Man 3, y lo que he visto es cómo Tony Stark dilapidaba la herencia de Iron Man.

Si Iron Man 3 es buena o mala, mejor o peor que la anterior o que cualquier otra película de Marvel, no es el tema que me ocupa. Lo único que quiero decir es que Iron Man 3 ya no es una película de superhéroes. Es una gran superproducción de acción, intercambiable con muchas otras que se estrenan cada año. Después de los trailers de Fast & Furious 6 y White House Down, de hecho, ya no parece algo diferente.

Comprendo que Robert Downey Jr. se ha convertido de la noche a la mañana, y ya cuarentón, en uno de los actores más poderosos de la industria. No a todo el mundo le pagan 50 millones de dólares por hacer una película. Y parece bastante evidente que el estrellato de Robert Downey Jr. está en directa relación con el eclipse de Iron Man en esta película. Y sí, todos adoramos a ese simpático genio cabroncete, y soy el primero que defenderá que su elección para el papel fue de una clarividencia prodigiosa. Pero no creo que sea bueno que Downey Jr. se coma la franquicia. Al fin y al cabo, llegó al papel de Tony Stark ya mayorcito y con una larga carrera a sus espaldas en la que nunca había tenido un éxito ni remotamente comparable. Robert Downey Jr. no era Tom Cruise, nunca había demostrado ser capaz de soportar un blockbuster de semejante envergadura. Hasta que se puso la armadura. Tal vez ésta tuviera algo que ver, entonces.

Nadie lo diría, viendo Iron Man 3, donde el propio Iron Man parece un secundario arrinconado, como si hubieran vuelto los tiempos en que la idea de un superhéroe en imagen real era una idea tan ridícula que había que intentar disimularlo o transformarlo en alguna otra cosa aceptable. En Iron Man 3 no saben muy bien en qué transformar esa película protagonizada por un exsuperhéroe y que ya no es de superhéroes, así que van probando con diferentes tópicos de Hollywood, y una cucharada tras otra nos van sirviendo la papilla recalentada que lleva años caducada. Así, a ratos Iron Man 3 es una peli con niño (¿qué héroe de acción no ha hecho una peli con niño?), a ratos es una buddy movie con los colegas multirraciales intercambiando ocurrencias mientras disparan a los malos, y a ratos es una peli de espías desesperados pero ingeniosos, una especie de sucedáneo cutre de Misión: Imposible - Protocolo fantasma o de Skyfall, pero que acaba pareciendo más bien una versión hipervitaminada de MacGyver. No es que tenga nada en contra de Protocolo fantasma ni de Skyfall (eh, la segunda es la bomba), pero repito de qué estoy intentando hablar aquí: no son películas de superhéroes.

A ratos, Iron Man 3 intenta ser también una comedia romántica, pero lo hace con torpeza extrema que también se le puede achacar a la falta de respeto con la que trata sus raíces. Si hubieran sido fieles a la Maya Hansen de los cómics, habrían introducido en la dinámica entre Pepper Potts y Tony Stark a una mujer atractiva, que en el pasado tuvo un rollo con Tony antes que Pepper, que es un genio y que quiere hacer que el mundo sea mejor. Una verdadera heroína que habría añadido mucho drama al personaje de Pepper, quien de pronto se habría encontrado con un desafío diferente que el de hacer de mamá del hombre-niño Stark. En lugar de eso, Maya se revela «sorprendentemente» como una villana. ¿Por qué? Porque es un tópico de Hollywood, el truco más desgastado del manual, algo que parece que cae casi por su propio peso en los guiones que finalmente son aprobados, como si no hubiera otra manera de escribir. ¡Por supuesto que tiene que haber un traidor! ¡Y el traidor es la chica nueva, claro! Pero, ¿sirve este giro del personaje para algo más que para rellenar la plantilla del guión estándar de Hollywood? ¿Qué aporta esta Maya Hansen malvada que compense la pérdida de todo lo que nos ofrecía una Maya Hansen buena como la de los cómics? No aporta absolutamente nada. De hecho, si eliminásemos el personaje de Maya Hansen de la película, todo lo que sucede sucedería igual, y todos los sentimientos de los personajes seguirían siendo exactamente los mismos. Maya Hansen es la creadora de Extremis, sí, y eso es lo que sabemos con la primera escena, un flashback a 1999. Pero tanto daría que lo hubiera creado cualquier científico anónimo, eso no afecta a la historia. La siguiente vez que la vemos, está presente durante el ataque del Mandarín a la casa de Tony Stark, pero no interviene en el mismo de ninguna manera. Si ella no hubiera estado allí, toda la escena se habría desarrollado exactamente igual. Luego, también está presente cuando Pepper Potts es secuestrada, pero no la secuestran por intervención de ella. Si Maya Hansen no hubiera estado allí, toda la escena se habría desarrollado exactamente igual. Por último, cuando Tony Stark ha sido capturado, Maya, arrepentida al fin, exige a Aldrich Killian que lo libere, éste reacciona matándola y todo sigue igual, con Tony Stark todavía prisionero, sin ayuda y sin ningún cambio visible en su situación como consecuencia del sacrificio de Maya. Si Maya Hansen no hubiera estado allí, toda la escena se habría desarrollado exactamente igual. Sinceramente, creo que podrían haber hecho algo mejor con el personaje, algo como lo que hay en los cómics. Pero eso ya es inconcebible, porque esta película ya no es una película de superhéroes, sino una película de Hollywood y tiene que ser como son las películas de Hollywood. A ser posible, como un compuesto amorfo de media docena de ellas.

Insisto, me limito a hablar de una sola cuestión. No digo con esto que no haya disfrutado a ratos de la película. Si yo veo a un tío vestido de superhéroes repartiendo hostias en pantalla y las explosiones suenan muy fuerte, se me pone la carne de gallina, no puedo evitarlo, es como una reacción química. Y hay ideas intrigantes en Iron Man 3, sin duda la que más el tratamiento que recibe el Mandarín. Es sorprendente encontrarse con que el villano de la función, que se ha presentado como un estereotipado terrorista asiático, acabe siendo un invento del propio entramado industrial-militar norteamericano. Pero tal vez esto sea más bien un indicador de los tiempos que corren, y cómo el pensamiento crítico se ha devaluado ya a argumento de relleno para pelis familiares. El sistema lo absorbe y lo neutraliza todo. Y por otra parte, tampoco se puede negar que más allá del giro que se propone para el supervillano, el tratamiento exageradamente paródico que se le da a Ben Kingsley a partir del momento de su revelación escora de forma excesiva la película hacia la comedieta barata de centro comercial. Lo cual, de nuevo, no digo ni que esté bien ni que esté mal (doy fe de que el público se reía a carcajadas con los chistes, y hasta aplaudió cuando el ejército de armaduras acude al rescate en la batalla final), pero no es lo que pasaría en una película de superhéroes.

Total, que cuando Iron Man 3 acaba y nos deja resonando la última frase: «I am Iron Man», comprendemos que lo que ha hecho Tony Stark ha sido desandar todo el camino recorrido en Iron Man y volver al punto de partida. Y por eso la misma frase que cerraba la primera tiene el significado completamente opuesto en la tercera. Lo que está diciendo Tony Stark ahora, después de soportar todas las ordalías que ha soportado sin su armadura, después de extraer su corazón mecánico del pecho, es que el verdadero Iron Man es él, Tony Stark. Iron Man es el hombre, y no la armadura.

Y así, vuelve al redil de los personajes que protagonizan todos los blockbusters de Hollywood: los que viven su aventura como una terapia de autoayuda. Se ha curado de su ansiedad. Se ha curado de su superheroísmo. Robert Downey Jr. vuelve a ser lo que siempre quiso ser y nunca pudo: una superestrella de Hollywood. Tom Cruise. Una figura larger than life. Larger than Iron Man, al menos.

MÁS: Iron Man 2 en Mandorla.

12 comentarios:

MikelC. dijo...

Joder Santiago, lo has clavado. Comentabamos la peli el Martes a la noche unos colegas y comentabamos muchas cosas en línea de tu artículo. Peor expresadas, eso si :-) Que si que pinta el niño, que si que pinta la medio historia de amor, que joder con MacGiver, ....

En resumen un fiasco. Yo es que no acabo de entender como no hay nadie que ve la peli antes de estrenarla y es capaz de darse cuenta de lo fallos.

A mi uno de las cosas que me canta mucho es el final con los Malos Extremis "Genericos" y las Armadudas "Genericas". Sacan tantos malos y tantas armaduras que la pelea TE DA IGUAL, no tiene personalidad. Me recordo a los Nmil mutantes saltarines que suelta Magneto en XMen3 contra Alcatraz, me daba igual que pasara con ellos. No sería mas fácil sacar 3 malos, 3 armaduras y montar una pelea como dios manda. No se han tantas cosas que fallan.

A mi me han dejado con muy pocas esperanzas de cara al futuro. La de Thor 2 ... miedito y la de los Guardianes ..... más miedito.

Despues de Los Vengadores esto a sido un jarro de agua fria. Muy fria.

Santiago García dijo...

Gracias por el comentario, MikelC. Al final de la película se produce una apoteosis muy típica del cine de Hollywood, que consiste en que los villanos son menos amenazadores cuanto más numerosos son. Es una regla que nunca falla. Si hay un tío infectado de Extremis, no hay forma de acabar con él. Cuando ya son dos docenas, caen como moscas.

De todos modos, hay que decir que esta «hollywoodización» de las pelis de superhéroes es algo que ya hemos visto en otras terceras partes. ¿No es algo parecido lo que pasó con «Spiderman 3» «X-Men 3»?

Tal vez sea una «ley natural de crecimiento», una entropía de las superproducciones que crecen por encima de determinado tamaño.

Jose Manuel dijo...

Guao, y yo no la he visto aún, menos mal que tu reseña no contiene spoilers ;)

Bueno, visto lo visto, tu top de pelis de superheroes sería....
Y ya puestos, tu top de blockbusters / pelis de acción de los últimos años...

Santiago García dijo...

Hola, Jose Manuel. Mi top de pelis de superhéroes o de blockbusters no es el tema. Además, no creo que le interese a nadie. Y por último, ni siquiera tengo. O sea, que qué quieres que te diga...

Gracias por el comentario.

oliver sotos gonzález dijo...

primero de todo me parece una crítica excelente. después de las loas los matices.

de acuerdo con lo de blockbuster y la superación del hombre por encima de todo para llegar a identificarse con él mismo. autoayuda, vamos. pero, ¿no ha tenido el recorrido del cómic lo mismo con cada superhéroe? y por partes.

¿qué fue primero, el cómic o el blockbuster? ¿quién bebe de quién? al final en cada blockbuster el héroe, prota, o últimamente antihéroes, comprendían quienes eran, y a partir de ahí la música épica y a ganar la batalla. pero es que a los héroes de los cómics les pasaba un tanto de lo mismo. pero los superhéroes han tenido 50 años en solucionar sus problemas identitarios.

es cierto que esto ha sido una especie de kiss kiss bang bang con traje metálico (no llegará en mi opinión a kkbb, pero algo de lo mismo hay). además, ni en la segunda parte se trata el alcoholismo (como así se vendió) ni en esta la ansiedad (podía haberse acercado al spiderman 2). todo demasiado embutido y forzado. pero claro, tiene ciertos detalles para frikis cuentacuentos que, por lo menos a mí, me encandila. como también comprendo que pierde la magia del superhéroe en la pantalla.

sobre los detalles como el de la botánica, el niño, el colega negro: tal cual. solo faltaba un perro, pero el colega negro tendría que haber muerto (ley de hollywood). y sobre la relación de pepper y tony stark, el único beso que hay de los dos es al final de la segunda. será cosa de disney, pero mientras que pueden haber muertes a cascoporro y destrozar ciudades como la de nueva york, y hasta bombas humanas, los besos parece que son sagrados en el "amoalaura" particular que es la fábrica de los sueños. todo muy don miki.

de todas maneras, como me considero un friki cuentacuentos a mí me gustó por sus detalles, pese a estar de acuerdo contigo en que es una peli más de tony que de iron man (quizá para como también dices mayor gloria de downey). aunque también es cierto que cuando compraba comics de mes en mes en ocasiones me jodía mucho que en un mes me presentaran una historia y me dejaran sin hostias ni nada por el estilo porque ese número era justamente de comidas de olla que me las traían al pairo, y que después servían para algo más que para llenar viñetas.

no sé qué camino cogerá marvel, aunque superar vengadores ya era jodido, y tenían, creo yo, que cambiar de estilo (así lo ha comentado whedon), o superar el más difícil todavía les hubiera podido quedar muy cutre (y eso que los chitauri podían haber muerto de otra manera, no cerrando el agujero de gusano. uno de tantos detalles que me chirriaron de los vengadores, pero que no impide que para mí sea la peli soñada cuando era crío y fabulaba con mis amigos sobre el día en que veríamos en pantalla grande un film de esas dimensiones).

y ya, para finalizar, también comentaba con un amigo los tres tipos de narrativa o historia dependiendo del formato en que se exponga. no será lo mismo una película a un cómic, ni un cómic a un medio o largometraje de animación (ni siquiera a una serie de animación).

de todas maneras, y como te comentaba al principio, me ha encantado tu crítica.

Santiago García dijo...

Mil gracias por este pedazo de comentario, Oliver.

Angel Cobos Arroyo dijo...

Todo lo que he leido ha sido excelente Santiago, completando cosas que me había dejado de la película y certificando otras como el personaje de Maya Hansen.

También me ha gustado como diferencias entre ciertas peliculas de superheroes y peliculas de acción con superheroes.

Un abrazo Santiago. Ya tienes un seguidor mas.

Albert dijo...

Muy grande, he leído muchas críticas de esta película de la cual salí muy decepcionado, pero tu das en el clavo y lo explicas todo alto y claro.
Buen trabajo! Aquí tienes otro seguidor para el blog

Pepo Pérez dijo...

La vi en el avión. Pensé en McGyver, como tú, pero acabo de leer este texto ahora, así que no será casualidad. En general, quitando algunas escenas, me pareció aburrida, algo que no me pasó con las dos primeras. Y tienes toda la razón en lo del tema "autoayuda", en el final lo subrayan bastante.

Pepo Pérez dijo...

Casi se me olvida: toda la razón también en que la película ya es un batiburrillo de varios subgéneros del cine de acción de Hollywood.

María José Jiménez Hernández dijo...

Hay varias películas de súper héroes que me gustan mucho, entre las cuales está Iron Man . Siento que es una película muy entretenida y su trama es buena.

María José Jiménez Hernández dijo...

Hay varias películas de súper héroes que me gustan mucho, entre las cuales está Iron Man . Siento que es una película muy entretenida y su trama es buena.