lunes, 4 de febrero de 2013

BEOWULF VIVE



BEOWULF
Santiago García y David Rubín
Novela gráfica a color de 180 páginas
Lo publicará Astiberri a finales de 2013

A veces, tener un blog sirve para algo.

Hace exactamente un año escribí en Mandorla una entrada titulada «La muerte de Beowulf», a la que siguieron «Bocetos de Beowulf» y «Cuatro páginas de Beowulf». En la serie daba cuenta de uno de los proyectos frustrados más agridulces de mi carrera como guionista de cómics. No repetiré aquí lo que ya contaba allí, que para eso tenéis las entradas originales, pero el proyecto de Beowulf había sido dulce porque había sido uno de los que había puesto en marcha mi carrera como autor de cómics, y había sido amargo porque Javier Olivares y yo nunca habíamos llegado a finalizarlo. Y diez años después de su inicio, ya era hora de darle carpetazo públicamente, que es la mejor manera de enterrar con dignidad a tus proyectos abortados. Al decírselo a los demás, te quitas definitivamente de la cabeza la idea de que todavía podrían resucitar, que es algo que quema mucho.

Lo hablé con Javier y convinimos en que había llegado la hora de contar a quien le interesara -y a nosotros mismos- que nuestro Beowulf había muerto.

Eso era lo que yo creía.

Al poco de publicar esas entradas, David Rubín me escribe y me dice que ese material no puede perderse, que el proyecto es cojonudo y que quiere dibujarlo él mismo.

KA-BOOM.

No voy a intentar crear ninguna expectación en este relato fingiendo que le di vueltas a la idea ni nada de eso. En cuanto me recuperé del susto, se lo conté a Javier, que acogió la idea con tanto entusiasmo como yo y nos dio su bendición. No sé qué le pasó por la cabeza a Javier en ese momento, porque sé que para él Beowulf también ha sido algo muy importante durante diez años, pero si mostró su generosidad al aceptar emprender el proyecto conmigo en su día, mostró aún más al animarnos ahora a David y a mí a recuperarlo y hacerlo nuestro. Gracias, Javier.

Y así, mientras David todavía estaba enfrascado en ese monumental trabajo que ha sido El Héroe 2, empezamos a preparar nuestro Beowulf.

Digo nuestro porque desde el primer momento tuvimos claro que David Rubín no iba a dibujar el Beowulf de Javier Olivares. El Beowulf en el que nos hemos embarcado David y yo es el Beowulf de Santiago García y David Rubín, flamantemente nuevo y fabricado a medida desde cero.

Por mucho que Javier haya sido una de las influencias formativas de David, éste ya se ha consagrado como un autor maduro, con una personalidad propia y arrolladora, con su propia visión del cómic y con su propia manera de entender el dibujo, el color y la narración. Lo que podía funcionar con Javier no tiene por qué funcionar con David. Lo que funciona con David no tenía por qué hacerlo con Javier. Yo, por mi parte, no soy el guionista primerizo de 2002. Pregúntale a cualquier guionista si quiere que alguien dibuje ahora un guión que escribió hace diez años, tal cual. Ya verás lo que te dice.

Este Beowulf es una obra completamente nueva, con un guión completamente nuevo, escrito pensando en el estilo de David, en su forma de visualizar las páginas y en las ideas que ha ido compartiendo conmigo durante el año pasado.

Y ha sido el tebeo más fácil y más difícil de escribir de toda mi vida.

Ha sido el más fácil porque, si ya en 2002 era una historia que me había acompañado toda mi vida, ahora volvía a ella con diez años más de experiencia, un montón de páginas publicadas y muchas colaboraciones con diferentes dibujantes a mis espaldas. Es decir, es una historia que tengo muy masticada, y ahora sé mejor que entonces lo que me hago.

Pero ha sido muy difícil porque mientras escribía el nuevo guión iba viendo como nacía El Héroe 2. Y a medida que éste iba pasando por fases y se iba convirtiendo en lo que ha acabado siendo, cada vez me sentía más intimidado por su fuerza monumental. Cuando todos vosotros por fin tuvisteis El Héroe 2 en las manos lo recibisteis con el júbilo y el alborozo con el que se recibe a una obra de semejante envergadura. Cuando yo lo leí completo, fue un momento casi fúnebre. Casi me entró la risa nerviosa. ¿Así que a Beowulf le tocaba salir al escenario después de El Héroe 2? Me sentí como si tuviera que salir a tocar después de Kiss en 1975.

Afortunadamente, la banda que me iba a acompañar era precisamente Kiss.

Si hay algo que me ha animado a ir más allá de todo lo que me sentía capaz de hacer y a escribir sin miedo, y diría que hasta con una temeridad salvaje, ha sido la presencia de David animándome desde el primer momento. Su entusiasmo incandescente, su energía arrolladora. David en persona es como dibuja: un huracán. Y si no quieres que te lleve por delante, tienes que clavar los pies en el suelo con mucha fuerza. Escribir con David (porque Beowulf lo hemos escrito entre los dos) ha sido toda una experiencia. Más que como si hubiera salido de una experiencia creativa intelectual, me siento como si hubiera salido de una experiencia física agotadora. Una caminata por las montañas en pleno invierno, por ejemplo. Que es algo muy de Beowulf.

Y ahora David está dibujando unas páginas acojonantes. No las vamos a enseñar todavía, aunque si habéis estado este fin de semana en Angulema puede que las hayáis visto circular por allí. Y si todo sale como esperamos, para final de año Beowulf estará a la venta en las librerías.

Antes de terminar esta entrada, sólo me queda una cosa más que quiero decir públicamente: Gracias, David.

El caso es que durante estos últimos años más de una vez y más de dos me he preguntado para qué escribo este blog. Ahora ya lo sé.

Ha merecido la pena.

POSTDATA: A lo largo de este año espero publicar unos cuantos libros y tebeos más. Algunos de ellos saldrán incluso antes que el Beowulf. En las próximas semanas iré anunciando estos proyectos en Mandorla.

6 comentarios:

lorenzo gomez dijo...

No tengo palabras.

Ya me impresionaron las página de Javier (recuerdo que las vi en casa de Manolo hace ya unos cuantos añitos).

Espero poder repetir esa sensación con las de David.

Enhorabuena a los tres (incluyo a Javier, por supuesto).

David dijo...

Digo lo mismo que el comentario de arriba. Enhorabuena! (para los tres) Y me encanta que "el destino" de un proyecto que parecía acabado cobre vida por unas entradas de blog. Tener un blog sirve para algo, sí ;-)
Un saludo.

JavierOlivares dijo...

Tengo que decir que para mí fué todo un orgullo haber comenzado ese proyecto con Santiago. Que no lo hayamos terminado no quiere decir ( como ya habéis visto) que haya sido un esfuerzo inútil. Los dos aprendimos mucho de ese proceso y ese aprendizaje lo fuímos volcando en nuestros trabajos posteriores. Y ahora, más viejos y más sabios lo estamos inyectando en nuestro esperanzador proyecto presente. Estad atentos.

Pepo Pérez dijo...

enhorabuena a los tres, yo también incluyo a Javier. Queremos de ver esto pronto!

Mireia Pérez dijo...

WOW, increíble. :_)
Quiero leerlo ya!

Los viajes que no hice dijo...

Hay una manera de escribir sobre los proyectos que se vuelve tan íntima que casi da vergüenza decir algo. Sobre todo cuando vas con retraso. Me ha parecido un canto a la generosidad, todo esto. Enhorabuena, trío.