Mostrando entradas con la etiqueta Entrecomics. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Entrecomics. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de diciembre de 2015

UN PREMIO EN ZARAGOZA Y OTRAS COSAS


Como ya anuncié en este blog, el pasado fin de semana estuve en el Salón del Cómic de Zaragoza, que visitaba por vez primera, y la experiencia no pudo ser más fantástica: mucho público y muy cariñoso, muchas firmas, y reencuentros con viejos amigos a la vez que encuentros con nuevas amistades. Además, Luis Bustos y yo nos llevamos la alegría de que ¡García! 1 ganara el Premio a la Mejor Obra Nacional (de autor no aragonés). Desde aquí, muchas gracias por este reconocimiento.

[La foto que ilustra este post, por cierto, no es de Zaragoza, sino de Expocómic, el Salón del Cómic de Madrid, donde estuvimos la semana anterior; pero ilustra bien porque la actividad firmante fue la misma en ambos eventos].

Siguiendo con ¡García!, comento su presencia en un par de listas publicadas recientemente:

Borja Crespo lo incluye entre Los 15 mejores cómics de 2015.

Los expertos de Whakoom, el sitio web especializado en cómic, lo han incluido entre los 50 cómics más destacados de 2015.

Muchas gracias a todos por ser tan generosos con nuestra obra. Y ya de paso, a los que estáis preguntando cuándo sale el segundo, os puedo decir que está muy cerquita de quedar acabado y que probablemente lo veréis en las librerías en el primer trimestre de 2016. Crucemos los dedos.

Cambiando de tercio, en You Are Here, Francisco Naranjo hace un bonito comentario sobre Cómics sensacionales.

Y para rematar, Gerardo Vilches ha publicado una extraordinaria entrevista con Juaco Vizuete en Entrecomics. Aparte de hacer un repaso de toda la carrera del dibujante levantino, hablan extensamente de Yuna, nuestra última colaboración. Merece la pena leerla: Entrevista con Juaco Vizuete en Entrecomics.

jueves, 12 de febrero de 2015

LAS MENINAS Y FÚTBOL, ENTRE LO MEJOR DE 2014 EN ENTRECOMICS


Como cada año, la página web de referencia sobre cómic español, Entrecomics, ha celebrado una votación entre sus lectores para elegir los mejores tebeos del año pasado. Me siento orgulloso y agradecido de que dichos lectores se hayan acordado en sus votaciones de las novelas gráficas que publiqué en 2014: Las Meninas, que hice con Javier Olivares, y de Fútbol, con Pablo Ríos. Para eso las hicimos, para que los lectores las disfrutaran.

LO MEJOR DE 2014. GANADORES, EN ENTRECOMICS

lunes, 14 de julio de 2014

FÚTBOL EN ENTRECOMICS

En Entrecomics, Gerardo Vilches nos ha sometido a Pablo Ríos y a mí a una entrevista inmisericorde de tres horas que luego ha tenido el valor de transcribir. Ahí está, como una montaña esperando que alguien vaya a saltársela. Es un desafío.

Entrevista con Santiago García y Pablo Ríos en Entrecomics.

jueves, 2 de enero de 2014

GANADORES DEL CONCURSO BEOWULF


En Entrecomics podéis consultar los ganadores del Concurso Beowulf. El dibujo merecedor del primer premio ha sido el de Shi Qi Luis Yang, que podéis ver encabezando este post. También hay menciones para Xulia Vicente, Víctor Rivas y Antonio J. Bailén.

En la categoría de reseña sobre Beowulf, seleccionada por el equipo de Entrecomics, la ganadora ha sido la de Roberto Bartual en Factor Crítico.

Nos sentimos muy agradecidos a todos los participantes por la variedad, entusiasmo y calidad de las propuestas. A mí me ha impresionado mucho ver tanto talento volcado en este concurso. Os recomiendo que os paséis por Entrecomics para ver todos los dibujos participantes, merece la pena.

martes, 17 de diciembre de 2013

BEOWULF EN ENTRECOMICS


Entrecomics, la página web de referencia sobre cómic español, ha publicado una reseña en profundidad de Beowulf donde Gerardo Vilches toca algunas de las cuestiones fundamentales del tebeo que hemos hecho David Rubín y yo. Lectura recomendada a los interesados en nuestro trabajo.

BEOWULF EN ENTRECOMICS

viernes, 25 de enero de 2013

CLOWES, PROPHET, ANTES DE, CAMPBELL

Como ya hice hace unos meses, recupero algunos enlaces de interés que han podido quedar enterrados en este blog con el paso del tiempo y que están relacionados con novedades del mercado español de estas semanas.

En primer lugar, uno de los cómics verdaderamente grandes que se han publicado en lo que va de siglo por fin llega a España: El Rayo Mortal (Random House Mondadori), de Daniel Clowes. Hablamos de él en «Supervillanos: El Rayo de la Muerte».

Una de las sorpresas más agradables del comic book americano comercial del último año: Prophet (Aleta), relanzado por Brandon Graham con la ayuda de una galería de excelentes dibujantes, con Simon Roy a la cabeza. Lo comentamos en «Profeta en tierra extraña».

No he escrito una verdadera reseña de Antes de Watchmen (ECC), pero aquí hablamos de alguna circunstancia que nos llamó la atención en su día: «Superhéroes para adultos».

El último enlace no lleva a Mandorla, sino a Entrecomics y a una reseña que Gerardo Vilches ha escrito a partir de Mi libro sobre el dinero. Esa cosa maravillosa y horrible (Astiberri), de Eddie Campbell, que tuve el gusto de traducir y que es ya uno de mis títulos favoritos del autor escocés. Lo recomiendo fervientemente, y la reseña se puede leer aquí.

lunes, 24 de septiembre de 2012

SPX, EL AMOR POR LOS TEBEOS

Alberto García Marcos, el Tío Berni, ha escrito su propia crónica de la SPX 2012 en Entrecomics. Para contrastar puntos de vista, recomiendo su lectura pinchando aquí.

viernes, 1 de julio de 2011

LA NOVELA DE EDDIE CAMPBELL

Hace un par de días comentaba que Eddie Campbell había dedicado una entrada de su serie The Spaniard in the Works a mi libro La novela gráfica. Ahora, los alegres muchachos de entrecomics han traducido esa entrada al español, y se puede leer aquí.

miércoles, 29 de junio de 2011

LOS 90 DE LOS 90: GRAFFITI KITCHEN


Para la mayoría del público, Eddie Campbell es el dibujante de From Hell. Los más enterados mencionarán también Bacchus, y poco más. Y, sin embargo, este prolífico autor británico ha declarado en más de una ocasión que los tebeos por los que le gustaría ser recordado pertenecen a la serie Alec, una de sus obras más dispersas, irregulares y originales, y también una de las historietas más personales y libres que he tenido la oportunidad de leer jamás.


Alec MacGarry es, a simple vista, el sencillo alterego de Campbell. El autor se niega, sin embargo, a considerar “autobiográficas” las historias de Alec, ya que, por un lado, considera que un proceso de selección, elaboración y sublimación las convierte en obras de ficción y, por otro, incluye vivencias y experiencias ajenas, que le han sido relatadas o que ha conocido de segunda mano. Sin embargo, en Graffiti Kitchen la identificación entre autor y personaje es absoluta, y el intento de eliminar todos los retruécanos de la creación artística es tan consciente que llega a límites impresionantes. El mismo Campbell afirmaba haber buscado en Graffiti Kitchen romper con las barreras del estilo, ese conjunto de rasgos que hacen que inmediatamente reconozcamos un dibujo, una página de un autor, codificados en una huella que ya nos resulta familiar y cómoda. Para conseguirlo, reduce al mínimo el dibujo de Graffiti Kitchen, convertido en mero garabato nervioso despojado de todo el trabajo profesional de abocetamiento, dibujo a lápiz, entintado/pulido, etc. Conviene a la obra ese aire urgente, desmadejado y emotivo, pues así refleja mejor el tema tratado: una historia de amor. Una historia de amor real, veraz y dolorosa (Campbell tardó diez años en sentirse lo bastante distanciado como para poder sacársela del pecho) de las que, seamos sinceros, nadie hace nunca en la historieta. En el panorama del cómic, Alec se yergue como un arbusto raro, desconocido y de forma extraña, un tebeo tan verdaderamente “alternativo” que es como si procediera de una tierra paralela donde la historieta hubiera seguido un curso distinto del que ha seguido aquí. Es, simplemente, la expresión de una personalidad única e intensa, la de su autor. Dentro del corpus de Alec, Graffiti Kitchen también es singular. Se trata de una historia larga (48 páginas) en la que todos los temas habituales de la serie (la anécdota cotidiana, la observación psicológica, el relato tabernario, la apreciación del vino; la alegría de vivir, en suma) se subordinan a la historia de amor a través de mecanismos narrativos tan complejos que dan una desnuda sencillez a la obra. Puede que sea un gusto adquirido, pero con Campbell, la expresión “tebeo adulto” no produce sonrojo.



Publicado originalmente en U #20 (junio 2000), bajo el nombre de Trajano Bermúdez.
Este texto sobre Graffiti Kitchen apareció originalmente en un número especial de U donde intentamos llamar la atención sobre 90 de las que a nosotros nos habían parecido las obras más destacadas de la década de los 90. Había de todo y, visto desde la perspectiva de hoy en día, no todo bueno. Pero eran los 90, oye. Había lo que había. De hecho, recuperar este texto me ha obligado a revisar dicho número y me ha hecho pensar que daba para hacer una reflexión contemporánea sobre lo que ha pasado en el cómic durante los 20 últimos años. Si encuentro ganas, tiempo y dinero, a lo mejor la hago en un futuro próximo, aquí en Mandorla, su canal favorito. En todo caso, qué magnífica portada de José Luis Ágreda lucía aquel número. Y qué detalle el de José Luis al regalarme el original.

Agradezco a Octavio Beares que me haya recordado la existencia de este texto, que yo ya había olvidado, y que me sirve para completar la «saga Campbell». Muy oportunamente, por cierto, ahora que Entrecomics ha empezado a traducir los posts de Eddie sobre el cómic español actual. No se pierdan la primera entrega ni las siguientes. Iremos avisando.

Por cierto, Graffiti Kitchen está incluido en el volumen 1 de Alec, edición de Astiberri.

lunes, 15 de febrero de 2010

BANDERAS

Inmerso en la maquetación de La novela gráfica y en otros curros muy urgentes, he dejado pasar este último par de semanas algunos temas que se debatieron en este blog, pero sobre los que no querría dar la impresión de que escurro el bulto. De modo que, aprovechando que sigo hasta las cejas de trabajo pero hoy nieva sobre Madrid y me apetece escaquearme de lo que debería estar haciendo, voy a ver si recupero un par de cuestiones.
La primera es la de la nacionalidad de los cómics, que surgió a partir de este post donde reproducíamos los 10 mejores tebeos españoles de 2009 para Manuel Darias. En los comentarios, el tio berni se planteó la pregunta de qué era un verdadero cómic español (¿el que hacen autores españoles, sin más, o el que se produce directamente para el mercado español, y no para el extranjero y luego se traduce aquí, aunque sus autores sean españoles?), yo simplemente dije que era una cuestión complicada, Roger dijo que el cómic era de la nacionalidad de los autores, sin más, y Pepo que había que tener en cuenta para quién se producía la obra, especialmente en los casos de cómic industrial o comercial.
Qué difícil, ¿no?
El tema me interesa, digo, porque es uno de los temas que se tratan precisamente en La novela gráfica, y es más, creo que es uno de los temas fundamentales de la novela gráfica moderna, uno de cuyos ejes es precisamente la internacionalidad. La literatura se ha organizado siempre a través de estudios por lenguas, ya que la propia lengua es la materia de la que está hecha la literatura, pero el componente visual del arte permite que en lo plástico se desborden las barreras nacionales. El cómic, en ese sentido (como en tantos otros), está a medio camino entre una posición y la otra. Para leerlo, es necesario conocer la lengua en que está escrito, pero se puede acceder a él en muchos otros aspectos a través de lo meramente visual. Hergé absorbió a Geo McManus sin leerlo, a través de las ediciones mexicanas de Bringing Up Father, y Frank Miller se empapó de Lobo solitario y su cachorro sin traducir. Eso ha pasado siempre.
Sin embargo, el cómic industrial de toda la vida ha estado tradicionalmente muy dividido por naciones. Aunque ciertos éxitos de las industrias punteras -la norteamericana y la francesa, básicamente- se difundían por toda su esfera de influencia, cada país contaba con su propio ecosistema cerrado, sus propios productos para su propio público con un desarrollo en ocasiones imitativo del de las potencias hegemónicas, pero finalmente siempre autónomo.
La novela gráfica contemporánea se genera, sin embargo, en un horizonte creativo deslocalizado e internacional. El sentimiento de comunidad entre Lewis Trondheim y James Kochalka, por ejemplo, es mayor que entre Trondheim y Van Hamme.
Creo que el ejemplo perfecto del nuevo historietista plenamente internacional es Jason. ¿Podemos decir que hace cómic noruego? Copio un par de líneas de La novela gráfica donde trato este caso:

[Jason] triunfa por igual en Francia y Estados Unidos, y por supuesto en sus mercados clientes, como el español. La difusión de Jason ha sido favorecida tal vez por su tendencia a realizar historietas sin palabras, y su espíritu nomádico se ha trasladado a su propia vida, pues tras salir de su Molde natal ha tenido residencia en Nueva York y en Montpellier. Las historias de Jason, que juegan con los tópicos de género y mezclan personajes y épocas históricas a conveniencia, en ocasiones para conducir a finales sorpresa, están desprovistas, por su propia condición de materiales de aluvión, de especificaciones localistas. Cualquier persona que comparta el bagaje cultural común de occidente se sentirá igualmente familiarizada con ellas, sin importar cuál sea su lengua materna y su cultura local.

El fenómeno es crucial para la novela gráfica contemporánea, diría que forma parte esencial de su definición, pero también se ha filtrado al cómic comercial que sigue las estructuras tradicionales. La internacionalización, al fin y al cabo, está cada vez más presente en todos los órdenes de la vida. Ahora bien, creo que no era de esto de lo que se discutía, creo que era de otra cosa. Lo que pasa es que esto es lo que me interesa a mí de la «cuestión nacional».
Porque lo que se debatía estaba aplicado a una pregunta muy concreta que tiene una función muy concreta en un caso muy concreto. La pregunta la hacía el tío berni en relación, muy probablemente, con la encuesta que acababan de realizar entre los lectores de entrecomics para elegir los mejores cómics de 2009. Allí, y cito textualmente, el tío berni se planteaba lo siguiente:
«Otro aspecto que nos ha resultado interesante es el de la percepción del público de la nacionalidad de las obras. Las bases indicaban claramente que para considerar un cómic como nacional y con independencia de la nacionalidad de sus autores, el cómic debía estar producido y publicado por vez primera en España. No importa. También por clamor popular, Ken Games (Francia), El juego de la luna (Francia), La guerra del profesor Bertenev (Francia), La isla sin sonrisa (Francia) o Esther y su mundo (Reino Unido), son obras españolas.»
Frente a este planteamiento, en el lado opuesto se encuentra el de Roger, para el que -y así se dijo en los comentarios, ya que al menos son casos que yo planteé-, Watchmen no es cómic norteamericano, sino británico, porque sus autores son de esa nacionalidad, ni tampoco Ultimate Avengers es estadounidense, sino escocés-español.
Yo, sinceramente, no me lo creo. Como no me creo que los westerns de DC de los 70 o La espada salvaje de Conan sean cómic filipino, por ejemplo.
Como no me creo que Marcos Martín o David Aja estén haciendo cómic español cuando hacen Spiderman o Puño de Hierro, o Munuera cuando dibuja Spirou,por ejemplo.
Pero, por otra parte, siguiendo la lógica del tío berni, nos dejaríamos fuera del «cómic español» Arrugas, el cómic español más importante de los cinco últimos años. Y me refiero, por supuesto, para la industria española. Porque Arrugas ha sido (y sigue siendo) mucho más importante para el cómic español que para el cómic francés.
Llegados a este punto, la discusión parece haber alcanzado ese grado de absurdo en el que todo se queda empantanado y cada cual se repliega a sus posiciones para revisar concienzudamente todas las tonterías que ha dicho el bando enemigo.
Y ése es el mejor momento de darse cuenta de qué estamos discutiendo de verdad.
Y por supuesto, lo que estamos discutiendo, como pasa con demasiada frecuencia cada vez que sale la palabra «nación», es política pura y simple. Política en el peor sentido: intereses privados invadiendo la esfera pública.
Porque está claro que un autor español, trabaje para la editorial de su barrio o para una editorial japonesa, es un autor español. Nadie le va a quitar esa condición, y nadie le va a negar su parte, pequeña, grande o mediana, en la historia del cómic español. Porque la historia del cómic español la hacen todos, los que trabajan aquí y los que trabajan allí, los que se quedan y los que se van, los emigrantes y los que no emigran. Pero de lo que se hablaba no era de la nacionalidad de los autores, sino de las obras. Y las obras de la gran industria internacional -es decir, norteamericana y francobelga- son de algo más que un guionista y un dibujante. Son también de editores, son también de su público y sus canales de distribución, de su mercado, son obras de su institución, en suma. ¿O alguien piensa que existe una demanda de una miniserie de Nova, por ejemplo, fuera del ecosistema ya creado por la industria norteamericana? ¿Alguien piensa que cuando realiza una miniserie de Nova está haciendo algo diferente de un producto de encargo norteamericano? No me gustan mucho las comparaciones inter-especies, pero, ¿alguien duda de que los Gasol y Rudy Fernández juegan baloncesto americano, por mucho que sean españoles, como demuestra el hecho de que participen de la Selección de este país cada verano? ¿Acaso eso les excluye de la historia del baloncesto español? En mi opinión, lo único que hacen es, en todo caso, agrandar esa historia. Como agrandan la historia del cómic español los Carlos Pacheco, Salvador Larroca, Roger Ibáñez, Tirso Cons y demás.
La historia.
No la industria nacional.
Y eso no tiene nada de malo.
Salvo cuando se vienen a repartir premios.
Entonces, todos queremos ser elegibles, por supuesto.
¿Y por qué no? A mí, personalmente, me da lo mismo que las obras producidas por Marvel o Dargaud sean elegibles o no como mejores obras españolas del año. Creo que, en todo caso, es una decisión convencional que debe tomar la institución que otorga el premio. Se establecen unas bases pensando en premiar tal cosa, y por tanto se definen unas condiciones. Se cumplen o no se cumplen, y punto. Ésa, por ejemplo, era la postura de partida de entrecomics: cómic español era el que se producía para España (y presumo que como tal se entendía entonces el cómic hecho por argentinos para editoriales españolas, por ejemplo). Es un planteamiento tan respetable y sensato como cualquier otro. Convencional, como decía. Pero ante la «conciencia general» del público de que las obras producidas para el extranjero también son españolas si las firman autores españoles, entrecomics decide aceptar las mismas. Como entrecomics no es realmente una institución, se puede permitir esa flexibilidad, y me parece bien que tengan la inmensa sensatez de no encastillarse en sus posiciones de partida. Al fin y al cabo, la mejor forma de saber si algo es español es comprobar que todos (la mayoría, el consenso) lo reconocemos como español.
Por supuesto, gran parte de la confusión deriva de la propia debilidad de la industria «nacional», ta permeable a cualquier producto extranjero y tan incapaz de generar su propia dinámica comercial. El problema, en gran medida, es que las condiciones actuales no son comparables a las que se han dado en ningún momento del pasado, y todavía no sabemos cómo comportarnos, tal vez porque no sabemos a dónde vamos.
Me resulta paradójico que, en la España de las autonomías y las nacionalidades históricas, en la España donde lo políticamente correcto es decir «estado español», la única forma de evitar que la gente se enfade sea salir al balcón y gritar: «¡Españoles todos!»
Y recibir el clamor popular.
Me he extendido lamentablemente sobre algo que quería zanjar de la forma más expeditiva posible. Me disculpo, y prometo no volver sobre el tema. Porque sí me interesa mucho lo que significa el fenómeno de internacionalización o nacionalización para la historieta contemporánea. Pero si de lo que vamos a hablar en realidad es de pura y simple política interesada, prefiero que no. Porque en toda mi vida, nunca he visto una discusión de ésas que acabe bien.
[La imagen que ilustra la entrada, por cierto, es de Vacaciones en Budapest, de Yves Chaland].

martes, 19 de enero de 2010

DEL ISLOTE DE LAS CONCHAS A LA ISLA NEGRA

Hace unos meses, los amigos de entrecomics le sacaron un parecido razonable a una viñeta de Héroes del espacio 1. La puerta del cielo (Planeta-DeAgostini, 2009), con la portada de Tintín. La Isla Negra, de Hergé. Como yo sé que Javier Peinado es más de Jacobs que de Hergé, pensé que habría sido más casualidad que inspiración directa. Pero revisando tebeos de Roberto Alcázar y Pedrín para la entrada anterior, me he encontrado a Vañó sumándose a la disputa.
Las tres imágenes:

jueves, 7 de enero de 2010

ENTRE VECINOS

El tio berni escribe la primera reseña de El Vecino 3 en 2010... ¡que yo sepa! En entrecomics, claro.

lunes, 14 de diciembre de 2009

DIÁLOGOS ENTRE SENDEROS VECINOS

Para que no parezca que uno se anda con tópicos, diré desde el primer momento que los Diálogos del Señor Boliche a los que he asistido este fin de semana en Valladolid es probablemente el evento comiquero en el que mejor lo he pasado. Han sido sólo un par de días, pero hemos hecho muchas cosas, nos hemos reído mucho y, sobre todo, hemos hablado mucho.
El viernes por la tarde Pepo y yo hicimos una presentación del Vecino que no se limitó al último volumen de la serie y que a mí, personalmente, me sirvió para poner en claro muchas ideas que hasta ese momento estaban confusas. No sé cómo lo pasaría el público, pero yo aprendí un montón gracias a esto. El sábado por la mañana Paco Roca y Koldo Azpitarte nos estuvieron contando muchas cosas de Senderos, el libro que acaba publicar Laukatu (editorial cofundada por el propio Koldo) sobre Paco. Yo, que lo vi de cerca, me lo pasé en grande porque saben contar las cosas con mucha gracia y porque además se complementan muy bien sobre el escenario. La última charla, el sábado por la tarde, fue la de los blogs, con Koldo, Pepo, Alberto -tío berni- García de entrecomics y yo. Y bueno, sólo decir que no faltaron las risas y que, una vez más, lo mejor de estas cosas es que al hacerlas en público tienes la ocasión de aprender un montón del público asistente. ¡Sobre todo de algunos!
Koldo, Paco, Alberto, Pepo y yo habíamos estado todos en Getxo, pero unos encuentros como los de Valladolid te dan la ocasión de... en fin... encontrarte de verdad. Los tiempos y las relaciones son distintos. A veces, el mundo del cómic funciona como un gran colegio en el que todos nos conocemos pero cada uno va con su pandilla de siempre, de manera que te acabas saludando con cien personas y hablando con ninguna más que los amiguetes de siempre. En este formato reducido, sin embargo, tienes la oportunidad de mantener con amigos de otras pandillas todas esas charlas que siempre crees que vas a tener en el salón y en realidad acababas por no tener nunca. Yo me siento feliz de haber compartido estos ratos con Paco, Koldo y Alberto (con Pepo también, por supuesto, pero Pepo y yo ya nos tenemos más vistos), y encima con la presencia de esa leyenda local de las viñetas que es el gran Jesús Redondo. En fin, no me extiendo más porque los posts demasiado largos son inadecuados y encima esto ni siquiera va a llegar a tiempo para la franja horaria de las 12-13 horas, así que lo resumo todo en dos cosas. La primera: Toño, Adolfo, Jorge, Pablo, Raúl, Bego y los demás: no sé si sois conscientes de lo cojonudos que sois, mil gracias por todo. La segunda: un consejo a todos los autores y profesionales del cómic en España. Si os llama un tal señor Boliche de Valladolid, decid que sí sin pensarlo.
Anexo:
Pepo ya ha hecho su crónica de la cosa.
Koldo ha dejado un reguero de pistas indiscretas en su blog, (re)señas de identidad.
Seguimos a la espera de que el tío berni se pronuncie...

jueves, 10 de diciembre de 2009

EL VECINO EN PUCELA

Pepo Pérez y yo estamos invitado a los Diálogos del Señor Boliche que se celebran este fin de semana en Valladolid. Allí hablaremos de El Vecino 3, y de los demás libros de la serie, mañana viernes a las 19.30 horas. Aprovechando la ocasión, habrá una pequeña exposición de materiales de El Vecino 3 donde se podrán ver originales, bocetos y páginas a lápiz.
Además, el sábado habrá más actividades comiqueras. Por la mañana, asistiremos a una charla con Koldo Azpitarte y Paco Roca donde se hablará especialmente de Senderos, el libro recientemente publicado por Laukatu sobre la obra del valenciano. Por la tarde, después de un café-tertulia, tendremos una mesa redonda sobre blogs de cómics donde Pepo y yo estaremos acompañados de esa figura ya legendaria que atiende al nombre de tío berni (Entrecomics). Todos los eventos tendrán lugar en el Salón de Actos de Caja Duero, Plaza Zorrilla.
En fin, que la cosa tiene pinta de que vamos a pasarlo en grande.