miércoles, 30 de septiembre de 2009

CLÁSICOS (DEMASIADO) MODERNOS

En The Watcher and the Tower escriben sobre la colección de Clásicos en cómic de SM donde Javier Olivares y yo acabamos de publicar El extraño caso del doctor Jekyll y mister Hyde y plantean varias cuestiones interesantes: la validez del cómic como estación intermedia en la educación lectora de los niños, la oportunidad de las adaptaciones de historias literarias a otros medios y, ya en una reflexión concreta sobre el trabajo que hemos realizado Javier y yo, y también David Rubín en El monte de las ánimas, algunas observaciones como la siguiente:

"Porque tanto Jekyll y Hyde como El monte de las ánimas me han gustado bastante, pero sobre todo el primero me crea ciertas dudas al respecto. Es un buen cómic, pero no para ser el primer cómic de un chaval. Tiene composiciones de páginas excesivamente experimentales, transiciones de viñetas poco claras —de las que hay que seguir de una página a otra y luego volver a la segunda fila de la anterior—, metáforas visuales que no sé yo si se captarán —“Hyde hizo algo muy malo”; y se ve una tumba… sí, es evidente, pero ¿para un chaval de once o doce años también lo es?—, y en general un uso del lenguaje del cómic que es para iniciados."

UNA ENTREVISTA CON LA NOVELA GRÁFICA



En el último número de El Estafador, Juanjo Sáez publica una entrevista con la novela gráfica. Hay más comentarios viñeteros sobre la posición cultural del cómic a cargo de Javirroyo, Pepo Pérez, Liniers, Tute y Susipop.


lunes, 28 de septiembre de 2009

EL OTRO LADO DEL VECINO


Del Vecino 3, concretamente. Pepo Pérez ha publicado en su blog Es muy de cómic la portada de nuestro próximo libro, El Vecino 3 (Astiberri), y yo aprovecho para rematar la jugada y publicar aquí la contraportada. Los materiales están muy cerquita de salir para la imprenta, y apenas a unas semanas de llegar a las tiendas. No puedo hablar por Pepo, pero por mi parte es el libro del que estoy más orgulloso, y el trabajo que ha hecho mi socio es sencillamente abrumador. Lo digo con el corazón en la mano (macabra metáfora, cierto): pocos dibujantes habrá ahora mismo en España capaces de dibujar lo que ha dibujado él en El Vecino 3. Seguiremos hablando de V3 en próximas fechas.

domingo, 27 de septiembre de 2009

EL REY DE LOS ESPACIOS GRISES


Una de las preguntas que más les hacen a los escritores y los guionistas es: "¿De dónde salen las ideas?" Sobre todo, es una pregunta frecuente en aspirantes a escritores y guionistas, que tal vez harían mejor en preguntarse qué hay que hacer con las ideas una vez que uno las tiene, ya que probablemente la confusión entre "tener una idea" y "tener una historia" es una de las que ha dado lugar a más amargas decepciones en la carrera de las letras (con o sin imágenes).

No es, sin embargo, mi intención contestar aquí a esa pregunta (pero podría hacerlo en un futuro, porque es un tema que tiene su interés), sino sacar a la luz la fuente de una de las ideas que hay detrás de Héroes del espacio. Hace poco, José Antonio Serrano nos entrevistaba a Javier Peinado y a mí sobre nuestra nueva serie, y en respuesta a una de las preguntas hice un breve listado de algunas influencias, creo que bastante obvias: Roco Vargas, Sky Masters, Twin Earths, Tomorrowland... Pero luego, pensando en el tema, y también tras conversar con algunos de los amigos que se acercaron a la presentación del libro en Generación-X, me di cuenta de que podían ir saliendo otros nombres, como Starship Troopers (1997), de Paul Verhoeven, una película que siempre me ha gustado muchísimo. Incluso me mencionaron la reciente serie de televisión Battlestar Galactica, que vi completa este verano, con Héroes del espacio ya entregado a imprenta. No lo niego, pudiera ser una influencia retroactiva. O una influencia añadida a próximos episodios de la saga.

El caso es que, aunque todo esto llega de una forma u otra hasta Héroes del espacio, porque, en definitivas cuentas, es muy difícil que no llegue algo de todo lo que vemos, leemos y vivimos hasta las cosas que escribimos y dibujamos, mencionar esta amalgama de títulos sólo sirve para describir un aluvión amorfo de materiales dispersos que desembocan de forma residual en la página final. El tejido descompuesto de todas esas obras fermenta las viñetas, pero ninguna de ellas es realmente la chispa que la ha prendido.

Y entonces me acordé de "¡El rey de los espacios grises!".

Si hay algo que me haya servido de inspiración directa para Héroes del espacio, probablemente sea esta historieta de ocho páginas publicada originalmente en Weird Fantasy #19 (mayo-junio 1953, EC). Con guión de Al Feldstein y dibujos de John Severin y Bill Elder, adaptaba un cuento de Bradbury, y yo la traduje para la edición española de Planeta-DeAgostini de hace algunos años.

"King of the Grey Spaces!" es la típica historia de fantasía sentimental de Brabdury, más introspectiva y emotiva que científica. Casi carece de argumento, y podríamos decir que su única intención es mostrar un estado de ánimo, un momento en la biografía espiritual de una persona, justo el momento en que está a punto de cumplir un rito de paso y convertirse en adulto dejando atrás la infancia. Sé que parece absurdo, pero pienso en esta pequeña historieta de ciencia-ficción y me acuerdo de El bello verano, de Pavese.

En la historieta de EC hay un cuerpo de aviación galáctico que recluta a sus miembros entre muchachos en edad escolar, seleccionándolos rigurosamente y sin que ellos mismos puedan presentarse como candidatos a la plaza, ya que todo el proceso está envuelto en el secreto. Dos amigos anhelan viajar a las estrellas y uno lo conseguirá. Uno de ellos vive en un orfanato, el otro sólo tiene a su madre. Todo esto aparece de forma más o menos visible en Héroes del espacio, pero no es lo más importante. Lo que me sirvió de inspiración para Héroes del espacio es menos obvio que todo esto, es la sensación de irreprimible melancolía, y a la vez de excitación incontrolable, que se siente al abandonar el hogar y encaminarse hacia un futuro desconocido y propio, hacia la vida. La penúltima viñeta de "¡El rey de los espacios grises!", con el oficial espacial indicando el camino a seguir al niño elegido, en un pasillo neutro y oscuro, casi arquetípico, al final del cual se eleva el rectángulo amarillo de la luz del porvenir, es genuinamente emocionante... y ahí se acaba todo, por supuesto, en el umbral.

Quiero decir, pues, que lo que me proporcionó "¡El rey de los espacios grises!" fue algo que considero fundamental para cualquier historia: el centro emocional de Héroes del espacio. Ese sentimiento íntimo y profundo, ese sentimiento del recluta espacial adolescente, que es simplemente un sentimiento que todos hemos vivido en un momento dorado de nuestra juventud sin necesidad de levantar los pies de la Tierra, tenía que ser el eje sobre el que girasen los protagonistas de nuestra saga, tenía que ser el sentimiento que nunca se olvidara, el sentimiento al que volver siempre, cuando estuvieran perdidos en sus aventuras espaciales. Ese sentimiento tenía que ser nuestro hogar.










sábado, 26 de septiembre de 2009

HÉROES EN ZONA NEGATIVA

En la sección Píldoras Nacionales de Zona Negativa, escrita por Toni Boix, Fernando Tarancón recomienda Héroes del espacio 1. La puerta del cielo.

Me he alegrado especialmente de que Héroes le haya gustado a Fernando porque él es un personaje fundamental en mi carrera como guionista. Librero responsable de la fastuosa tienda Joker de Bilbao y uno de los editores de Astiberri, Fernando apostó con una confianza absoluta por El Vecino desde el primer momento. En el caso de Héroes del espacio, un título que no ha publicado Astiberri, la influencia de Fernando se puede considerar incluso mayor. Fue él quien nos puso en contacto a Javier Peinado y a mí, y de ahí surgió primero La tempestad, publicada por Astiberri, y ahora Héroes, que ha sacado Planeta-DeAgostini. Sin esa labor del editor que pone en contacto a un guionista y un dibujante que no se conocen, Javier y yo probablemente nunca hubiéramos trabajado juntos. Y es que un editor, cuando sabe hacer de editor, es algo muy bueno y muy necesario.

viernes, 25 de septiembre de 2009

NUKLEARES MORGENGRAUEN




Ahora que está en las librerías el último trabajo que hemos hecho juntos Javier Olivares y yo, El extraño caso del doctor Jekyll y mister Hyde (SM), he querido recuperar nuestra primera colaboración. Y la verdad es que me he dado cuenta de que para rastrear los orígenes de nuestras historietas juntos, hay que seguir un camino tortuoso. Nuestras primeras páginas a cuatro manos son las de Beowulf, que permanecen inéditas hasta el momento. De modo que, puestos a buscar nuestras primeras páginas a cuatro manos publicadas, resulta que me encuentro con que también están inéditas... en español. Amanecer nuclear apareció en el nº 74 de la revista Strapazin, de marzo de 2004. Allí llevaba el título Nukleares Morgengrauen. Aquel número de la revista germanoparlante estaba dedicado al cómic español, y detrás de una portada de Max estábamos no sólo Javier y yo, sino también Martí, Keko, Darío Adanti, Linhart, Miguel Núñez, Santiago Sequeiros y Gabi Beltrán, contextualizados todos por un ensayo de Óscar Palmer. Si no me equivoco, hasta el día de hoy Amanecer nuclear no ha visto la luz en su idioma original.

Sobre la Amanecer nuclear, debo decir dos cosas: la primera, que estaba inspirada por una historia de Oliver Sacks, "El caso del pintor ciego al color". La segunda, que con lo que me gustan los personajes que dibuja Javier O., no se me ocurre otra idea más feliz que pedirle que no dibuje ninguno en cuatro páginas. ¡No te merezco, Javier!

De Beowulf hablaremos otro día...

HOY EN RADIO CÍRCULO

Christian Osuna ha tenido la amabilidad de invitarme a su programa La guía del cómic, que se emite en Radio Círculo hoy viernes de 19.00 a 20.00 horas. Radio Círculo se puede escuchar en el 100.4 FM de Madrid, o a través de internet en cualquier territorio. Hablaremos de Héroes del espacio, Doctor Jekyll y Mister Hyde, y del próximo Vecino 3. Christian me ha dicho que también quiere aprovechar para recordar la figura de Juan Antonio Ramírez, cosa que a mí me hace mucha ilusión.

Como también me hace ilusión este reencuentro con Christian, con quien compartí uno de los proyectos más interesantes de mi vida profesional, el lanzamiento de la revista de actualidad comiquera Volumen, que él editó y yo dirigí en su primera etapa. Precisamente el pasado abril se cumplieron diez años de la aparición del número uno de Volumen. Cómo pasa el tiempo, señor Osuna.

jueves, 24 de septiembre de 2009

PRIMEROS TITANES



Estos días que Pepo Pérez y yo andamos ultimando los detalles finales de El Vecino 3 antes de entregarlos a Astiberri, he andado revisando materiales antiguos, y eso me ha llevado a reencontrarme con algunos de los primeros dibujos que hizo Pepo, probablemente allá por el 2002 ó el 2003, cuando estábamos concibiendo la serie y sus personajes. Esos bocetos ejercieron sobre mí una fascinación inmediata y, desde luego, hicieron que en mi imaginación surgiese todo un mundo perfectamente configurado en lo visual, que es algo fundamental cuando quieres concebir un relato en cómic. Hasta el día de hoy, cada vez que veo estos dibujos sigo viendo en ellos la quintaesencia del Vecino, como si en ellos estuviera contenido todo lo que es y todo lo que puede ser. No estoy seguro de si habían aparecido ya en algún sitio, pero ahora que está a punto de publicarse lo último del Vecino, me parece oportuno recordar también lo primero.



miércoles, 23 de septiembre de 2009

UNA AUTOBIOGRAFÍA INTELECTUAL

"Cuando el profesor Diego Angulo, director entonces del Instituto Diego Velázquez del CSIC, intentó disuadirme de mi intención de estudiar los tebeos y me propuso, como (un buen) ejemplo, dedicar mis energías intelectuales a "un escultor bueno, castellano, del siglo XVI", yo me reafirmé en mi propia decisión. Aquel consejo benevolente (y los de otros compañeros y amigos, en una línea parecida) emanaba, para mí, de la caverna apolillada de la dictadura. Nunca sabré si me equivoqué al elegir una ruptura tan radical con las orientaciones de mis antiguos profesores, pero sí está claro que el tema de la tesis determinó decisivamente mi futuro intelectual.

"Y no me refiero ahora a los asuntos estratégicos relacionados con la promoción profesional, pues nadie preveía entonces que pudiera haber algún futuro en la universidad española (y menos aún en aquel Instituto Diego Velázquez del CSIC dominado por Diego Angulo) para alguien que se "suicidaba" eligiendo los cómics del franquismo como investigación doctoral. Pienso en algo más sutil: los tebeos me obligaron a cambiar la manera de entender todo el arte. Se trataba de una producción iconográfica gigantesca desde el punto de vista cuantitativo y eso solamente hacía inevitable el replanteamiento de algunas cuestiones que afectaban a otras producciones iconográficas del pasado. ¿Cómo han funcionado las imágenes en el seno de la vida social?"

Juan Antonio Ramírez.

En 2008, JAR publicó en el Boletín de Arte nº 29 de la Universidad de Málaga un texto en el que hacía repaso de su propia trayectoria intelectual. Se puede leer completo en la red gracias a contraindicaciones.

RIUSCITE A SENTIRMI TUTTI?


Me acaban de llegar ejemplares de Héroes del espacio 1. La puerta del cielo, y también de Eroi dello Spazio 1. La porta del cielo. Qué curioso es ver a tus personajes hablando en italiano...

martes, 22 de septiembre de 2009

LA TRADICIÓN ESPACIAL


En el abrumador blog de Joan Navarro descubro esta página de El aventurero del espacio (Martínez, en La Risa, 1956, según indica el propio Joan), que me hace pensar inmediatamente en Héroes del espacio. Si lo que estuviéramos haciendo Javier Peinado y yo fuera mantener esta venerable tradición de aventuras espaciales, sólo con eso ya me sentiría orgulloso. Supongo que, además del parentesco de familia, lo que me ha hecho evocar Héroes del espacio ha sido el propio título de la serie, y aprovecho la excusa para anunciar que el título es invención de Javi. Durante mucho tiempo trabajamos sobre el título de Cadetes estelares o Cadetes del espacio, pero finalmente decidimos tirar por otro lado. Yo ya estaba dispuesto a llamar a la serie algo así como Pilotos del espacio cuando Javier tuvo la ocurrencia de poner lo de Héroes, que me gustó por lo rotundo, porque tenía cierto aire clásico (por decirlo claro, como si hubiera podido dibujarlo Martínez en La Risa hacia 1956) y porque, al fin y al cabo, encajaba de pleno con el tema del álbum. Diría que incluso me ayudó a clarificar el tema del álbum.

Tengo la sospecha de que esta página de El aventurero del espacio le ha molado a Javi tanto como a mí.

DOCTOR OLIVARES Y SEÑOR GARCÍA

José Antonio Serrano ha publicado una entrevista con Javier Olivares y conmigo en Guía del Cómic. Como todos los trabajos de José Antonio, es minucioso y está profusamente ilustrado, y es muy recomendado para todos aquellos que quieran saber algo más sobre nuestra versión de El extraño caso del Doctor Jekyll y Mister Hyde.

EL CABALLERO DE SETH

La edición de Gentleman Jim que manejé para su traducción era la reciente de Drawn & Quarterly, que incluía una introducción de Seth que al final se quedó fuera de la edición española. Ya que el trabajo de traducirla ya está hecho, me ha parecido oportuno recuperarla aquí como complemento al comentario sobre la obra que hacía ayer:

"No es habitual que un artista pueda ser un innovador, adelantado a la mayoría, y que haya sido capaz de haber producido una impresionante lista de novelas en cómic, y sin embargo que se le pase por alto cuando se habla de “la novela gráfica”. Sin embargo, tal es el caso de Raymond Briggs. Lamentablemente, su nombre no sale tan a menudo como debería.

No me malinterpreten, no es que sea un desconocido o esté minusvalorado. Briggs es un artista respetado y galardonado, y puede que sea uno de los historietistas de mayor éxito que hay en el mundo, con más de tres millones de libros vendidos. Sin embargo, pocas personas le ven como un historietista per se. Es la vieja historia de las etiquetas. Empezó como autor de libros infantiles, y la etiqueta se le ha quedado pegada.

A menudo se considera Contrato con Dios, de Will Eisner, publicado en 1978, como la primera novela gráfica oficial (ignorando el hecho de que en realidad se trata de una colección de historias cortas y no de una “novela” en absoluto). ¿Por qué nadie ha observado nunca que The Snowman, de Briggs, que salió el mismo año, es una candidata mucho mejor para ese título? De hecho, Briggs había publicado dos “novelas gráficas” de larga extensión y autocontenidas varios años antes: Father Christmas y Father Christmas Goes On Holidays. El hecho de que fueran escritas para niños no debe eliminarlas de la competición. Pero ahí está el problema. Los niños. Es la relación con los libros infantiles la que le ha mantenido al margen.

Tengo la impresión de que este libro, Caballero Jim, es el trabajo que marca la línea divisoria en su carrera. Antes de él, la mayoría de sus obras podían seguir siendo etiquetadas como dirigidas primordialmente a los niños. Caballero Jim es inconfundiblemente una obra dirigida a un público adulto. Puedo imaginarme a un niño leyéndola y disfrutándola –al fin y al cabo es un libro divertido- pero supongo que será un lector mayor quien aprecie verdaderamente su tono seco y el patetismo del pobre Jim y su obcecada forma de pensar. Briggs ha producido posteriormente su buena media docena de álbumes de cómic para adultos, y sin embargo se le sigue dejando de forma habitual fuera de la lista de historietistas importantes. Sospecho que si su carrera hubiera empezado con Caballero Jim, tal no sería el caso.

Pido disculpas por extenderme con esto –desde luego que no quiero desperdiciar la introducción decidiendo quisquillosamente qué libros encajarían en una historia imaginaria de la “novela gráfica” moderna. Tampoco deseo insistir en el argumento y dar la impresión equivocada de que el sr. Briggs languidece en algún limbo historietístico. Por supuesto que su duradera importancia quedó confirmada ya sólo por la atención crítica que recibió por Cuando el viento sopla. Publicado en 1982, este libro es casi universalmente reconocido como uno de los tratamientos más conmovedores y potentes de la guerra nuclear. Como la mayoría de los lectores, éste fue el libro con el que descubrí a Briggs, y me sentí muy conmovido por él. Su decisión de concentrarse en dos personajes tan sencillos y vulnerables como los Bloggs, puestos en una situación que sobrepasaba de tal manera su comprensión, fue una decisión inspirada. Para mí supuso una experiencia lectora que siempre he recordado. Hay muy poco relatos en cómic que hayan llegado a traer las lágrimas a mis ojos. Tal vez sólo éste.

Unos años después me sorprendió descubrir que los Bloggs habían aparecido en un libro anterior, Caballero Jim. No me di cuenta entonces, pero ahora es obvio que los Bloggs son los Briggs, los padres de Raymond. Al verlo desde hoy en día, creo que puedo adivinar que su decisión de sacar a los Bloggs en Cuando el viento sopla tal vez no fuera una decisión muy difícil.

Empecé a comprenderlo cuando leí sus libros de Unlucky Wally. Había algo en la madre que me resultaba familiar. Esto quedó completamente confirmado en 1998 cuando publicó la maravillosa semblanza de sus padres, Ethel & Ernest. Aunque de manera menos caricaturizada, es inconfundible que Ethel y Ernest son Jim y Hilda Bloggs. La muerte de la madre en Unlucky Wally refleja la muerte de la madre de Briggs, tal y como aparece en Ethel & Ernest. Al revisar su obra, empiezas a ver a los padres de Briggs por todas partes en sus libros. Podría atreverme a suponer que la compleja relación de Raymond Briggs con sus padres es la fuerza principal y seminal de su impulso como artista. Es una veta rica y cada vez que ha vuelto a esas figuras, han ganado en profundidad. Y parece sentirse impelido a volver a ellas una y otra vez.

Debo decir, también, que estos Jim y Hilda son creaciones singulares. Tan dulces y a la vez tan ignorantes. Te ríes de ellos pero también los compadeces. Y, sin saber por qué, también los admiras. Son directos y sinceros y auténticos. En cierto sentido, son niños perpetuos. También transmiten una cualidad genuinamente triste. Nos producen una profunda empatía. Jim y Hilda me recuerdan en muchas cosas a mis propios padres, y tal vez sea por eso por lo que me atraen tanto.

Me alegra ver que esta edición de Caballero Jim vuelve a la imprenta. Es un libro absolutamente encantador. Me gustaría ver todos sus libros reeditados. Raymond Briggs es un gran historietista. Lo tengo en la máxima estima. Un maravilloso artesano, un trabajador incansable y un artista reflexivo, original y sensible."

Seth

lunes, 21 de septiembre de 2009

MAMÁ, SABE A CLORO


Mientras escribía sobre Pobre marinero, he empezado a pensar en El gusto del cloro (Diábolo, 2009), de Bastien Vivès, el tebeo que nos ha pillado a todos por sorpresa con sus deslumbrantes viñetas azul piscina, salpicadas de color carne y trocitos de negro. A mí El gusto del cloro me ha gustado una barbaridad, pero hay quien me ha dicho que sí, que es muy bonito pero que, a la hora de la verdad, cuenta muy poca cosa. Debo decir que me parece fenomenal que cuente muy poca cosa. A ver si nos entendemos: me parece fenomenal que la anécdota argumental sea muy leve. No tengo en nada contra el gusto por acumular una gran cantidad de sucesos, peripecias y, en general, todo tipo de fuegos artificiales argumentales, pero la obsesión por "la historia" en el cómic llega a veces a resultar un poco infantil. De tanto insistir en que hay que contar "una buena historia" (entiéndase como tal una adecuada combinación de giros sorprendentes, momentos emotivos y revelaciones de carácter por parte de los personajes), podemos olvidarnos de que el cómic es capaz hacer algo más que "contar buenas historias".

Y bueno, creo que ahí está lo que me traía a la cabeza El gusto del cloro mientras escribía sobre Pobre marinero. En ambos tebeos -desaforadamente modernos y hasta futuristas- hay un deseo de ir más allá de la historia, de buscar la forma de contar cosas que escapan del relato, el argumento y los personajes, cosas que nos entran directamente por la retina hasta los centros emocionales más básicos. Eso es lo que hace que El gusto del cloro no se acabe al terminar de leerlo. Al contrario, es entonces cuando empieza, cuando descubrimos que hipnóticamente volveremos a abrirlo y a recorrer otra vez sus páginas acuáticas.

Me parece que éste es uno de esos tebeos que resucita el viejo debate entre la forma y el contenido, el debate sobre si es más importante lo que se cuenta o cómo se cuenta. Confieso que me resulta un debate agotador y que además no lo entiendo. Yo soy guionista de cómics. Yo no escribo historias, yo escribo tebeos.

MARINERO DE MONTAÑA


Escribiendo sobre la desarmante humanidad de Gentleman Jim, no he podido evitar acordarme de uno de los mejores tebeos que he leído este año, Pobre marinero (2009, Apa-Apa), de Sammy Harkham. Curiosamente, Harkham nació en 1980, el mismo año en que Briggs publicaba Gentleman Jim. Si nos ponemos a sacar semejanzas, podemos encontrar unas pocas más: Pobre marinero también es un tebeo con un aire a cuento infantil, de apariencia sencilla, y que acaba por ser conmovedor y dejarte con un poso de haber leído algo profundamente humano.

Pero creo que sería buscar semejanzas forzadas. Mientras que Gentleman Jim fuera de la tradición del cómic, Pobre marinero es obra de uno de los historietas actuales con más conciencia de artista y de su posición en la tradición del cómic y en el panorama actual del mismo. No en vano, Harkham dirige Kramers Ergot, la antología de cómic de vanguardia más sonora del momento en Estados Unidos (su último número, el 7, causó revuelo por sus extraordinarias dimensiones, lo que ha hecho que acabe alojándolo junto a los Little Nemo de Peter Maresca, cosa que me imagino que es premeditada por parte de Harkham y le habrá llenado de felicidad).

El caso es que Pobre marinero de sencillo no tiene nada. Al contrario, es una obra donde se han destilado muchas de las reflexiones del cómic reciente más avanzado para dar forma a un material narrativo muy tradicional (está basado en un relato de Guy de Mapassant) y demostrar que por la experimentación también se puede llegar al corazón.

El tamaño del libro refuerza su efecto: es tan pequeño que dan ganas de convertirlo en un objeto personal que llevar siempre encima y consultar al azar, abrirlo por cualquier página como si abriésemos un camafeo para ver una foto que nos recuerda lo que ya no va a volver.

CABALLERO JIM


La semana pasada me llegó un tebeo que traduje hace unos meses, Gentleman Jim (Astiberri, 2009). Lo único que había leído de Raymond Briggs era Ethel & Ernest, la biografía de sus padres (que tenía bastante olvidada), y su archifamoso Cuando el viento sopla, cuya adaptación animada recuerdo haber ido a ver a la Gran Vía allá por los años 80, cuando todavía nos preguntábamos aterrorizados qué haríamos nosotros en un ataque preventivo de la URSS. Debo reconocer que, a simple vista, el estilo exageradamente naif del dibujo de Briggs, y su aparentemente correspondiente ingenuidad argumental me hicieron levantar un grueso muro de cinismo defensivo. Gentleman Jim lo derritió con una sonrisa y un encogimiento de hombros.

Briggs es uno de esos historietistas que se ha quedado al margen de la historia oficial del cómic, al proceder del mundo de la ilustración infantil y al haberse movido siempre en editoriales y mercados ajenos a los propios de los tebeos. Ahora, en pleno festival de recuperación de antecedentes de la novela gráfica, el mismísimo Seth ha querido reivindicar su figura como un antepasado del moderno movimiento de cómic para adultos. Evidentemente, y por mucho que el pasado lo estemos siempre reescribiendo desde el presente, eso no va a colar. La novela gráfica moderna se ha desarrollado como se ha desarrollado sin la menor influencia de Raymond Briggs. Pero eso es lo de menos. Lo mejor es que ese interés contemporáneo nos permite volver sobre las páginas de este autor y descubrir que, tal vez precisamente porque se mantuvo al margen de las modas viñeteras de su momento, hoy nos resulta vigente por completo.

Gentleman Jim se publicó originalmente en 1980, pero conserva una frescura infantil. Al mismo tiempo, tiene algo de la crueldad de los niños, también. Lo que me desarma de Gentleman Jim es que, aunque parece extremadamente sentimental, en el fondo es extremadamente brutal, y más cuando pensamos que la casi disfuncional pareja protagonista está basada en los padres del autor. La última página es chocante, y más todavía porque uno no se espera un final tan abrupto servido con tan dulce apariencia.

Hay que ser muy artista y muy genial para realizar un trabajo formal tan sutil que parezca constantemente obvio, hasta el punto de adormecernos, hacernos bajar las defensas e invadirnos con emociones ñoñas. Este es el tebeo bonito que hace daño para regalar estas navidades.

WHITE LUNAR

LA VISIÓN PANÓPTICA DEL CÓMIC

"También la historieta multiplicó, al mismo tiempo, los puntos de vista. Un relato cualquiera estaba compuesto por muchas viñetas, y no fue infrecuente que el dibujante adoptara encuadres muy variados, dentro de una misma secuencia, para evitar la monotonía visual: picados y contrapicados, alternativa de primeros planos y planos generales, travellings imaginarios, etc. El cómic evolucionó en paralelo con el cine, pero ha sido mucho más permeable de lo que se piensa a sugerencias procedentes de la alta cultura artística. ¿Qué relación secreta guarda con el cubismo sintético y con el collage? Pensemos en la página ideal como una unidad estética (un cuadro) que está compuesta por muchos espacios menores, las viñetas, cuya existencia aparece desdoblada: son piezas engranadas al relato global y también entidades figurativas autónomas, con su propio marco separador".
Juan Antonio Ramírez, El objeto y el aura (Akal, 2009), páginas 21-22.

En su último libro, Juan Antonio insertaba una vez más el cómic con naturalidad en el discurso con el que reescribía toda la historia del arte moderno, considerándolo uno más de los movimientos contemporáneos de ruptura del espacio monofocal renacentista a través de la visión panóptica. Dicho de otra forma: el cómic es rabiosamente moderno.

sábado, 19 de septiembre de 2009

GENERACIÓN DE HÉROES

Ayer Javi Peinado y yo lo pasamos de maravilla en Generación-X, compartiendo un rato con los lectores y los amigos que se acercaron a la presentación del primer episodio de Héroes del espacio. La cosa fue fenomenal, incluso mejor de lo que nos podíamos esperar, como no era menos de esperar después de las promesas que lanzó Javier, aunque luego intentara retractarse en vano (sé que muchos conseguisteis que os diera el preciado obsequio, aunque fuera de cámara). Sólo puedo estar agradecido a todos los que os pasasteis por allí, a Ricardo Esteban por sus amables palabras en la presentación, y muy especialmente a ese fenómeno que es Isma y que aguantó al pie del cañón hasta que acabamos de firmar el último álbum, a las diez de la noche. Héroes como tú necesita nuestro cómic, Isma.

viernes, 18 de septiembre de 2009

LAS DOS CARAS



Con un poco de suerte, hoy llega a las librerías El extraño caso del Doctor Jekyll y Mister Hyde, el álbum que ha dibujado Javier Olivares sobre guión mío y que ha publicado SM en su colección de clásicos. Javier le ha dedicado un par de posts en sus dos blogs, Black Blog News y Cuaderno de trabajo, en el que promete seguir ampliando la exhumación de los archivos de trabajo de este tebeo. Y es que Javier, para cada historieta que hace, produce un residuo de bocetos y diseños que supera ampliamente en cantidad al material final que llega a los lectores, y sería una lástima dejarlo enterrado para siempre en el cajón. Una buena prueba de la entidad que tienen los bocetos de Javier la tenéis en el Polaqia Sketchbook nº 3, titulado Imágenes colaterales, y que también acaba de salir a la venta. Es un cuadernillo muy coqueto y lleno de preciosos dibujos a lápiz que muestran los pasos previos a la elaboración de algunos carteles, ilustraciones y libros de cuentos que Javier ha realizado durante estos últimos años.

Volviendo a Jekyll y Hyde, Javier ha publicado en su blog mi página favorita de todo el libro, la 14-15, de la cual además tuvo la generosidad de regalarme el original:



Cuando Javier me mandó esta página a lápiz, me quedé atónito, por decir una palabra pasada de moda. El señor Hyde camina libre en la noche londinense por vez primera, y avanza por una calle mientras oscurece, pasando del mundo regulado del Doctor Jekyll al mundo desbordante, pasional y sórdido de los barrios golfos, que quedan al lado derecho de la viñeta. Pero en el tránsito desde ese Londres civilizado de la izquierda al Londres salvaje de la derecha, la ciudad se descompone y la perspectiva se rompe, desechando cualquier pretensión de ilusionismo. Esto es un ejemplo perfecto (pluscuamperfecto, vaya) de lo que es capaz de aportar a tus guiones un gran dibujante. Porque este hallazgo no sólo no se me habría ocurrido nunca a mí, sino que, aunque se me hubiera ocurrido, no habría sabido explicárselo al dibujante, y él no habría sabido interpretarlo. Es una de esas cosas que sólo existen visualmente, y sólo pueden existir si el dibujante la concibe y la pone sobre el papel. Es, digámoslo claramente, un golpe de genio.

Otra de las páginas que ha subido Javier es la de la famosa escena del zapateado de Hyde sobre la niña. Como ha incluido su boceto a lápiz, me ha parecido oportuno completar la secuencia con mi propio boceto original de guión. Ver todo el trayecto desde mis garabatos hasta su página terminada me da ganas de tararear The Long and Winding Road, ahora que vuelven los Beatles remasterizados.




Alguno pensará que Jekyll y Hyde es una obra de encargo, un tebeo infantil solucionado por la vía rápida para cobrar el adelanto y salir corriendo. Javier y yo no lo pensamos. Lo consideramos obra nuestra con todas las consecuencias, y lo decimos con orgullo y con ilusión. Lo hemos hecho lo mejor que hemos sabido. Llevamos años colaborando, pero éste es el primer libro que publicamos juntos, y nos sentimos fenomenal, en parte porque ayuda a cicatrizar una vieja herida que se llama Beowulf, de la que hablaremos más adelante.

Para esta entrada, Javier me ha cedido un par de imágenes inéditas. Un cartel protagonizado por Hyde (en su blog publicó hace tiempo el que hacía pareja, de Jekyll) con el que lo he encabezado y un boceto para póster con el que lo cierro.


ESTAFADOS



El estafador es una iniciativa de humor crítico (de las que siempre hacen falta más), emprendida por Javirroyo, Juanjo Sáez, Liniers, Pepo Pérez, Susipop y Tute. Han empezado con la vuelta al cole, es gratis y yo estoy suscrito. Autores de categoría asociados en un proyecto al margen de las grandes empresas: un sueño dorado. Suerte, compañeros.

(Pepo Pérez)

FIRMAS EN GENERACIÓN-X

Por fin dejó de llover y salió el sol. Hace un día magnífico para disfrutar del fin de semana, para salir al campo, para ir al zoo, para pescar narvales, o para pasear por la ciudad y acercarse a las múltiples presentaciones de cómics que salpican la pintoresca geografía española, siempre tan grata con el aficionado. Un día magnífico para darse un garbeo a las 19.30 por la madrileña Generación-X, en la calle Puebla 15, donde Javier Peinado y yo firmaremos ejemplares de nuestro nuevo libro Héroes del espacio 1. La puerta del cielo. Como incentivo para los interesados, Javier ha prometido obsequiar con un beso en la boca a todos los lectores que compren el álbum. Que eso no arredre a los valientes. ¿Entendido?


jueves, 17 de septiembre de 2009

ESPIRAL (CORTO PLAZO)



Otro de los manojos de papeles encuadernados que he recogido esta mañana está mucho más avanzado que el Proyecto Misterioso que mencionaba antes. Está tan avanzado que está a punto de romper el huevo, lo que quiere decir que lo que he encuadernado ya no es el guión, sino una copia impresa de todas las páginas completamente terminadas. Es la serie de mi vida, se titula El Vecino, la dibuja (cada vez mejor) Pepo Pérez y con esto llegamos ya al tercer volumen:


Estoy deseando mandarlo a imprenta...

ESPIRAL (LARGO PLAZO)

Hoy tocaba recoger manuscritos encuadernados de la copistería. Y tenía un montón que recoger. Es uno de los primeros pasos emocionantes en la realización de un proyecto, uno de los primeros tránsitos de la pantalla inmaterial al papel físico, de lo digital a lo palpable. Que sí, que me encanta acumular manuscritos, no lo puedo negar.
Uno de los manuscritos de esta mañana era la primera versión encuadernada de un guión para un tebeo de 300 páginas, un Proyecto Misterioso que es lo más largo que he escrito nunca (¡de momento!):


Con un poco de suerte y mucho de esfuerzo (mucho de esfuerzo por parte del dibujante, se entiende, yo a partir de ahora paso a ejercer de Pepe Gotera y él de Otilio), a lo mejor el año que viene por estas fechas la cosa está en la calle. Mientras tanto, el Dibujante Misterioso trabaja en (un Misterioso) silencio en el Proyecto Misterioso, haciendo páginas como ésta:

IN MY ROOM I WANT YOU HERE

martes, 15 de septiembre de 2009

ARTE MARGINAL

En 2005 hice una asignatura optativa con Juan Antonio Ramírez. El título marco era "Teorías artísticas contemporáneas", y el contenido del programa lo ocupaba el estudio del llamado arte marginal, lo cual nos llevaba en paralelo a la investigación que en aquellos momentos desarrollaba JAR, y que culminaría en su libro Escultecturas margivagantes (Siruela, 2006), realizado en colaboración con otros investigadores. Una de las actividades que teníamos que realizar a lo largo del curso era la elaboración en grupo de un periódico dedicado al outsider art. Fue para aquel periódico para el que se me ocurrió escribir una historieta que repasara algunos de los casos clásicos de arte marginal. La historieta, de tres páginas, la dibujó Javier Olivares y apareció en AMA nº 5, que así se llamaba la revista que hice con mis compañeras de clase. Algún tiempo después, Javier le añadió grises para su aparición en el nº 13 de NSLM (2006).
La desaparición de Juan Antonio y la aparición de mi primer álbum con Javier en la misma semana ha hecho que me acordara de estas páginas y que quiera recuperarlas aquí.

¡DISFRUTA ESTO!

Es un verdadero privilegio que tus amigos hagan tebeos que te gustan. Porque, reconozcámoslo, tu amigo puede ser un colega y un tío muy majo y, sin embargo, no ser el historietista más brillante del mundo, y entonces cuando saca algo te toca mirar para otro lado y lanzar continuamente temas de conversación diversos para evitar ese silencio que provoque la fatídica pregunta: "Oye, ¿te lo has leído ya? ¿Qué te ha parecido?"
Afortunadamente, eso no me pasa con mis mejores amigos, y Manuel Bartual es uno de ellos. El otro día tuve la ocasión de leerme del tirón ¡Escucha esto!, y me gustó aún más de lo que me había gustado cuando lo fui leyendo en su publicación original en forma de blog. De hecho, diría que gana sobre el papel, tal vez por la estupenda edición que le han dado en Astiberri, y que lo convierte en un objeto tan manoseable y disfrutable físicamente como... como un iPod con dientes, por ejemplo.
Manuel es uno de los humoristas jóvenes que hay que seguir, y acaba de publicar ni más ni menos que dos libros en dos meses. En agosto, El Jueves recopiló por vez primera su serie Sexorama, que tengo la impresión de que se ha convertido rápidamente en una de las favoritas de los lectores habituales de la revista. Y eso es mucho decir en una revista en la que cuesta mucho renovar las cabeceras porque el público es muy conservador. Pero creo que ¡Escucha esto! es lo mejor que ha hecho hasta el momento, y confío en que va a tener una buena carrera comercial, porque es uno de esos raros tebeos que se pueden vender al público no lector de tebeos sin decirle ni siquiera que es un tebeo. Es, simplemente, humor sobre un tema cotidiano, un tema que forma parte de la vida de sus lectores. Lo van a disfrutar más los aficionados a la música pop que los aficionados al cómic. Si eres las dos cosas, como yo, ya ni te cuento...


ASTROS DE PAPEL



Javier Peinado, que es un manitas, se ha hecho unos recortables de los Astros, los supercazas que protagonizan Héroes del espacio, y los ha puesto a disposición de que quien quiera bajárselos de su blog para montarse su propia maqueta con cartulina. Para el segundo álbum ha prometido modelar unas esculturillas en oro con los beneficios obtenidos del primero.

HÉROES EN GUÍA DEL CÓMIC

Con motivo de la salida de Héroes del espacio, José Antonio Serrano ha publicado una entrevista con Javier Peinado y conmigo en Guía del Cómic.

lunes, 14 de septiembre de 2009

JEKYLL Y HYDE EXISTE

Ya me ha llegado el paquete de la editorial con ejemplares de El extraño caso del Doctor Jekyll y Mister Hyde, que ha dibujado Javier Olivares. Si no está todavía en las librerías, no tardará en llegar. Con mis respetos a RLS.

domingo, 13 de septiembre de 2009

LA VIDA MANDA




Tenía previsto iniciar este blog de otra manera, pero la vida manda. Uno hace sus planes y luego sucede lo que no puede suceder, y todo lo que tenías en la cabeza ya no vale nada. Cuando apenas llevaba unas horas en Madrid, me enteré de que había muerto Juan Antonio Ramírez, un profesor, un amigo, una de las personas que verdaderamente me servían de inspiración y modelo para la vida.
Juan Antonio sólo tenía 60 años, y estaba lleno de vida, de energía y de proyectos, como siempre lo ha estado desde que le conozco. Su muerte ha sido brutal y súbita, incomprensible. Era uno de los historiadores del arte más importantes de España, y fue uno de sus catedráticos más jóvenes. En los años 70 se abrió camino en el mundo académico partiendo de una tesis sobre cómic, lo cual resultaba a partes iguales heroico y suicida, pues lo apropiado en aquel momento -y tristemente, lo apropiado todavía hoy para muchos catedráticos- habría sido una laboriosa investigación archival sobre algún retablo de alguna capilla medieval castellana o sobre algún pintor ignoto de la escuela española del Barroco. Pero Juan Antonio estaba hecho de otra pasta, y se descolgó con un estudio pionero sobre la historieta del que salieron dos libros, La historieta cómica de postguerra (Cuadernos para el diálogo, 1975), sobre la Escuela Bruguera, y El "comic" femenino en España (Cuadernos para el diálogo, 1975), sobre la historieta romántica, con aquella errata en portada que atribuía el libro a Jose Antonio Ramírez, y que el propio Juan Antonio había rectificado con una tachadura de boli en algunos ejemplares.
Descubrí estos libros en la biblioteca de la facultad de Periodismo de la Complutense, hace muchos años, y desde entonces quise hacer libros como esos. Años después, me di cuenta de que para lograrlo necesitaba estudiar con él, y me fui a la Autónoma a hacer Historia del Arte. Cuando conocí al Ramírez de carne y hueso, al Ramírez profesor -primero- y al Ramírez persona -después-, las expectativas que había acumulado durante años no se sintieron defraudadas. Al contrario, se vieron sobrepasadas con mucho. Eso no suele pasar.
Desde hace algún tiempo, le venía insistiendo en que reeditase aquellos dos volúmenes, pero Juan Antonio prefería dejarlos en el silencio de las bibliotecas. Su carrera como autor es extensísima, de hecho, abrumadoramente extensa, y no sentía la necesidad de volver sobre viejos textos a los que ya consideraba desfasados, a pesar de que yo le aseguraba que su vigencia era ahora mayor que nunca. Pero Juan Antonio no era un reeditador, era un productor, siempre buscando un nuevo proyecto, un nuevo tema, una nueva tarea en la que embarcarse con esa ilusión contagiosa y juvenil que te transmitía continuamente. Era uno de los historiadores del arte más eminentes de España, y uno de los pocos reconocidos en el extranjero, pero estar con él era como estar con un chaval que empezaba su carrera, y que tenía ganas de hacerlo todo por primera vez, como si fuera nuevo.
En uno de sus primeros libros, Medios de masas e historia del arte (Cátedra, 1976), insertó el cómic en la corriente de los movimientos estéticos contemporáneos. Siempre me ha sorprendido la clarividencia de sus observaciones en el capítulo "la historieta y la fotonovela", todavía muy influido por la inercia semiótica del momento. Con los años, Juan Antonio fue abandonando cada vez más las modas intelectuales para desarrollar su propia y singular perspectiva, en libros de una rara intensidad que se mantenían en equilibrio entre la investigación científica y la creación personal, como el singularísimo La metáfora de la colmena (Siruela, 1998), inspirado por las experiencias apicultoras de su padre, o el fascinante Construcciones ilusorias. Arquitecturas descritas, arquitecturas pintadas (Alianza, 1983). Juan Antonio, finalmente, acabó por no atender a ninguna escuela ni paradigma más que a los suyos propios, hasta convertirse en un verdadero profesor margivagante, por robar un término de Escultecturas margivagantes (Siruela, 2006), el libro que dirigió sobre las creaciones de la "España fantástica", surgidas al margen de la producción artística oficial.
Tuve la suerte de que aceptara dirigir mi doctorado, y durante el último año supervisó mi trabajo de segundo año, La novela gráfica, para el cual escribió un prólogo que lo acompañará en su edición en libro en los próximos meses. Alejado durante años de los cómics, se divertía redescubriendo el mundo de las viñetas actuales. De Chris Ware decía que era un verdadero genio. Se mostró muy generoso conmigo durante todo el tiempo que trabajamos juntos. A finales de este mes o en octubre, me tocaba pasar el tribunal del DEA para alcanzar la suficiencia investigadora y empezar con la tesis. Tenía muchísimas ganas de escribir esa tesis sobre cómic bajo la tutela de Juan Antonio. Ahora, ya no sé qué haré. Las cosas no valen nada por sí mismas. Las cosas valen lo que valen las personas con las que las haces, para las que las haces.
Está siendo un año muy malo. Como escribió Clavelinda Fuster:

Menudo tropezón,
choque frontal.
Conmoción emocional.

jueves, 10 de septiembre de 2009

HÉROES EN GENERACIÓN-X


El próximo 18 de septiembre a las 19.30 horas, Javier Peinado y yo estaremos en la librería madrileña Generación-X firmando ejemplares de La puerta del cielo, la primera entrega de la serie Héroes del espacio que acabamos de publicar con Planeta-DeAgostini. Generación-X está en la calle Puebla 15. Todavía no he tenido ocasión de ver el libro, pero creo que ya está en las tiendas. He ilustrado este aviso con un boceto de la portada definitiva, obra de Javier.